Lesho98

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Tales de Mileto

624 BC - 546 BC

Politico,Astronomo, y fisico, fue el primer filosofo en dar el termino logos y postulo que el principio de las cosas es el agua o la humedad ya que por sus observaciones noto que todo lo que tiene vida proviene del agua o necesita de este medio para vivir. dijo tambien que la naturaleza o el mundo estaba lleno de dioses o demonios y concibio que la tierra era un cilindro o disco redondo que estaba rodeado de agua por todos sus lados, sobre el cual flotaba. tambien hizo un teorema en las matematicas donde demostro de manera deductiva las razones de los triangulos y encontrar el lado desconocido.

Anaximenes de Mileto

585 b.c. - 524 b.c.

Vuelve a concebir el arché como elemento determinado, en este caso el aire (aer: hálito,
aliento, soplo, vapor). De él se originan todas las cosas que fueron y serán e incluso los
dioses y las cosas divinas. El aire es la fuerza que anima el mundo, el principio de todo
movimiento y mutación que mediante dos principios mecánicos inherentes la
rarefacción (lo caliente) y la condensación (lo frío), dan lugar a la generación de todo
cuanto es. El aire rarificado es el fuego, mientras que por condensación se convierte
sucesivamente en niebla, agua, barro, tierra y finalmente en roca.
Anaxímenes creía que la Tierra era plana «como una hoja», y que se formó por la condensación del aire; los cuerpos celestes, también planos, nacieron a partir de la Tierra, debido a una rarefacción de su pneuma o exhalación. Estos astros son de fuego ("aire rarificado") y cabalgan sobre el aire, girando alrededor de la Tierra «como gira un gorro de fieltro en nuestra cabeza». Además, existen otros cuerpos, sólidos e invisibles, que servirían para explicar los meteoritos y los eclipses.

Pitagoras de Samos

580 b.c. - 495 b.c.

A Pitágoras se le atribuye el haber utilizado por primera vez el
termino filosofía, descubrió las relaciones entre la armonía musical, los acordes y las
proporciones numéricamente expresables, así como los inicios de la matemática
especulativa, la invención de la tabla de multiplicar y el teorema que lleva su nombre,
aunque ya era conocido por los sumerios.
El arché pitagórico fueron los números15. “Las cosas son números y los números son
cosas”. Ya no hablamos de un elemento material determinado, sino que los pitagóricos
van más allá al desentrañar la estructura formal sobre la que está asentada la realidad
sensible, la realidad inteligible de los números.
Pitágoras fundó una escuela filosófica y religiosa en Crotona, al sur de Italia, que tuvo numerosos seguidores. Se llamaban a sí mismos matemáticos (matematikoi), vivían en el seno de esta sociedad de forma permanente, no tenían posesiones personales y eran vegetarianos. Hasta 300 seguidores llegaron a conformar este grupo selecto, que oía las enseñanzas de Pitágoras directamente y debía observar estrictas reglas de conducta. Sus máximas pueden sintetizarse como:

--que en su nivel más profundo, la realidad es de naturaleza matemática;
--que la filosofía puede usarse para la purificación espiritual;
--que el alma puede elevarse para unirse con lo divino;
--que ciertos símbolos son de naturaleza mística;
--que todos los miembros de la hermandad deben guardar absoluta lealtad y secretismo.

Heraclito de Efeso

535 b.c. - 484 b.c.

Conocido como “el oscuro” es autor de
una obra en prosa constituida por aforismos y que probablemente se tituló “Sobre la
naturaleza”
El punto de partida es la constatación del incesante devenir de las cosas “todo cambia,
nada permanece”, “panta rei”, muy al contrario que los eleátas: Parmenides, Meliso de
Samos y Zenón de Elea, para los que el ser es uno, homogéneo, inmóvil, limitado,
indivisible, eterno e imperecedero.
La realidad (el ser) es devenir (proceso, llegar a ser), que representa mediante la sucesión
de dialéctica de contrarios (par-impar; bueno-malo; frío-calor, vida-muerte, noche-día,
etc.). Esta tensión y rivalidad permanente tiene su origen junto al “fuego18” y el “logos” en
la guerra o discordia.

Parmenides de Elea

520 b.C. - 470 b.C.

Con Parménides se inicia la Metafísica, la Lógica y el conocimiento científico, ya que en su
pensamiento no sólo formula la noción de ser, sino también la descripción de un método
o camino filosófico de investigación.
Su punto de partida es la afirmación ontológica del ser como lo único real, existente y
verdadero: “el ser es”. En consecuencia, la nada (no ser) no existe ni las cosas
particulares sujetas a cambio y mutación tal y como ya habían sostenido los filósofos
milesios, Heráclito y los pitagóricos. Admitir el cambio, el devenir, es admitir el no ser.
Este reduccionismo ontológico le lleva un dualismo epistémico. Al igual que en Heráclito
distinguimos un conocimiento sensible y un conocimiento inteligible. El primero es el
camino de la opinión –doxa-, por tanto, es falible y fuente del error. El segundo es
infalible y fuente de la verdad y de la ciencia –episteme- .

Anaxagoras de Clazomene

500 BCE - 428 BCE

Su pensamiento intenta conciliar las doctrinas enfrentadas de los
eleatas y de Heráclito. El principio fundamental de su física se resume en: “nada procede
de la nada, pues todo está en todo”. Su arché son las “semillas (spermata)”.
Anaxágoras denomina el “nous”, que
se puede traducir por inteligencia o mente (“la más sutil y pura de todas las cosas”). Aquí
“nous” no hay que entenderlo como un dios transcendente, sino como fuerza física,
semejante al logos de Heráclito o a la Armonía pitagórica. El nous es transcendente, no
está mezclado con el caos informe, es inteligente, libre infinito, conocedor de todas las
cosas, no crea ni ordena, tan solo es el responsable del movimiento de la materia
(semillas) que produce la separación de las semillas que da lugar a las substancias.

Empedocles de Agrigento

492 BC - 432 BC

Político, médico, taumaturgo y hombre de ciencia.
Empédocles aceptó de los eleatas la tesis de la inmutabilidad del ser y la inexistencia del
no-ser. De esta manera, nada puede dejar de ser, puesto que el no-ser no es. No obstante,
aceptó de Heráclito la tesis del devenir, del perpetuo fluir y del cambio continuo. Para
reconciliar estas dos posiciones, afirmó que todas las cosas del universo están
constituidas por cuatro tipos de principios o raíces: agua (Tales), fuego (Heráclito), aire
(Anaxímenes) y tierra (Jenófanes). Cada uno es eterno, pero mezclados dan lugar a
distintos seres. La combinación es producida por dos fuerzas cósmicas: el “amor” (Eros)
y el “odio” (Neikos).

Protagoras

490 BC - 420 BC

Fue el primero que se llamó sofista y maestro de la virtud. Se suele presentar como
hombre de mundo y amigo personal de Pericles, quien le encomendó la redacción de una
constitución para la colonia de Turios. Por sus enseñanzas fue acusado de ateismo y fue
expulsado de Atenas. En un claro agnosticismo consideraba que “Acerca de los dioses, yo
no puedo saber si existen o no, ni tampoco que forma puedan tener. Hay muchos
impedimentos para saberlo, la oscuridad de la materia y la brevedad de la vida”.
En su obra Acerca de la Verdad formula el principio del relativismo al afirmar que “El
hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son y de las
que no son en cuanto que no son”.

Democrito de Abdera

460 bc - 370 bc

Tradicionalmente se le considera un filósofo presocrático, aunque es un error de cronología, ya que fue contemporáneo de Sócrates.
Demócrito es considerado fundador de la escuela atomista. Se inscribe entre los pos-eleatas, en tanto que acepta los principios establecidos por Jenófanes y Parménides, pero desarrolla una filosofía pluralista como Anaxágoras o Empédocles. Para Demócrito, la percepción, la razón por la cual piensa, por ejemplo, que tiene una pluma en la mano, es un proceso puramente físico y mecanicista; que el pensamiento y la sensación son atributos de la materia reunida en un modo suficientemente fino y complejo, y no de ningún espíritu infundido por los dioses a la materia.

Anaximandro de Mileto

547 a.c - 610 a.c

Geógrafo, matemático, político y astrónomo, iniciador de la astronomía griega y el primer
escritor de filosofía, ya que es el primero que escribe un libro “Sobre la naturaleza”.Su pensamiento se centra en que el principio de todas las cosas (arjé) es ápeiron (sin límites, sin definición), es decir, lo indefinido, lo indeterminado. Este ápeiron es inmortal e indestructible, ingénito e imperecedero, pero que de él se engendran todas las cosas. Todo sale y todo vuelve al ápeiron según un ciclo necesario. De él se separan las sustancias opuestas entre sí en el mundo y, cuando prevalece la una sobre la otra, se produce una reacción que restablece el equilibrio según la necesidad, pues se pagan mutua pena y retribución por su injusticia según la disposición del tiempo.