Evolución:Pensadores que colaboraron en la clasificación de los seres vivos

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Evolución:Pensadores que colaboraron en la clasificación de los seres vivos

Approx. 1 AC

Charles Darwin fue el fundador de la teoría moderna de la evolución. No fue el primero en proponer que los organismos evolucionan –o cambian– a lo largo del tiempo, pero fue el primero en acumular una cantidad importante de evidencia en apoyo de esta idea y en proponer un mecanismo válido por el cual la evolución podría ocurrir. Los argumentos de Darwin revolucionaron la ciencia de la biología. La teoría de la evolución es el hilo que enhebra todos los fenómenos del mundo vivo. También influyó profundamente en nuestra manera de pensar acerca de nosotros mismos.

Lucrecio: “Anticreacionismo/materialismo”

1 AC

El materialismo de Lucrecio es contrario a todos los cultos; pero sus ataques son contra el paganismo y no contra las doctrinas espiritualistas, que desconocía. Pone un error frente a otro error, un materialismo científico frente a un materialismo religioso, y si en sus afirmaciones no podían seguirle los doctores del cristianismo, de sus argumentos contra la religión pagana más de una vez se valieron. Proclamaba la realidad del hombre en un universo sin dioses e intentaba liberarlo de su temor a la muerte; expuso la física atomista de Demócrito y la filosofía moral de Epicuro.

Aristóteles: “Scala Nalurae/Inmutabilidad"

380 AC

En el siglo IV a. C. Aristóteles (384-322 a. C.) c reía que todos los seres vivos podían ser ordenados en una jerarquía que se conoció como la Scala Naturae, o Escala de la Naturaleza. En ella, las criaturas más simples tenían una posición humilde en el peldaño más bajo, el hombre ocupaba el peldaño más alto. Hasta fines del siglo XIX, muchos biólogos creyeron en esa jerarquía natural. Pero, mientras para Aristóteles los organismos vivos habían existido siempre, los biólogos posteriores (al menos los del mundo occidental) creían, de acuerdo con las enseñanzas del Viejo Testamento, que todos los seres vivos eran producto de la creación divina.

Anaximandro: “Transformismo"

400 AC

Con la separación u origen de nuevos seres se determina la condición de los seres finitos: múltiples, diversos y oponiéndose entre sí. Por lo que se refiere a los hombres, no son seres originados de la naturaleza. Afirmaba también que los animales superiores habían surgido de los animales inferiores. El valor de estas afirmaciones radica en no acudir a fuerzas sobrenaturales creadoras, en admitir la posibilidad de cambios y en considerar también al hombre como producto de estos cambios.

Empédocles: “Supervivencia seres aptos”

440 AC

Sostuvo una teoría de la evolución y la supervivencia del más apto, pero tenía tantos elementos fantásticos que sería injusto con Darwin aceptarlo como un precursor. Según este, innumerables tribus mortales habían sido dispersadas por el mundo con todo tipo de características (cabezas sin cuello, brazos sin hombros, ojos sin frentes, hermafroditas, etc.) que fueron uniéndose más o menos arbitrariamente, hasta que sobrevivieron las que hoy se conocen.

Steno: “Superposición de estratos”

1669

En 1669, publicó sus observaciones en un trabajo titulado De solido intra solidum naturaliter contento dissertationis prodromus. En ese tratado, que constituyó una piedra fundamental para la geología. Propuso la revolucionaria idea de que los fósiles eran restos de antiguos animales vivos enterrados y que muchas rocas eran el resultado de la sedimentación. Según su interpretación, y de acuerdo con el relato bíblico, esos restos fueron arrastrados y enterrados como consecuencia del Diluvio Universal. Steno se dio cuenta de que la corteza terrestre tiene una historia cronológica de eventos geológicos y que la historia puede ser descifrada por medio de un meticuloso estudio de los estratos y los fósiles. Presionado por el dogma religioso, debió comprimir toda la historia geológica a 6.000 años, adoptó el catolicismo y abandonó la ciencia por la religión.

Buffon:”Especies emparentadas”

1749

En el siglo XVIII, el francés Georges-Louis Leclerc de Buffon (1707-1788) se ubicó entre los primeros científicos en proponer que las especies podrían sufrir cambios en el curso del tiempo. Sugirió que, además de las numerosas criaturas producidas por la creación divina en el comienzo del mundo, "…hay familias menores concebidas por la Naturaleza y producidas por el Tiempo". Buffon creía que estos cambios tenían lugar por un proceso de degeneración. De hecho lo resumió, diciendo: "... el mejoramiento y la degeneración son una misma cosa dado que ambas implican una alteración en la constitución original". La hipótesis de Buffon, aunque era vaga respecto de cómo podían ocurrir los cambios, intentaba explicar la desconcertante variedad de criaturas del mundo moderno.

Linneus: “ Creacionismo, clasificación jerárquica"

1753

Entre aquellos que creían en la creación divina estaba Carl von Linneus (Linneo) (1707-1778), el gran naturalista sueco que ideó el sistema actual de nomenclatura para las especies o clases de organismos. En 1753, Linneo publicó Species Plantarum, que describía cada especie de planta conocida en esa época. En el momento en que Linneo estaba trabajando en este proyecto masivo, había exploradores que regresaban a Europa desde África y el Nuevo Mundo con plantas no descritas previamente y con animales desconocidos, pero Linneus no cambió su opinión de que todas las especies existentes en ese momento habían sido creadas en el sexto día del trabajo de Dios y que permanecieron fijas desde entonces. El sistema de clasificación ideado por Linneo, al ordenar a miles y miles de especies, puso en evidencia ciertas regularidades en la organización y el funcionamiento de los seres vivos. Posteriormente, la comparación entre los diferentes grupos de organismos permitió considerar que unos derivaban de otros.

Hutton: “actualismo”

1785

Hutton propuso que la Tierra había sido moldeada, no por hechos repentinos y violentos, sino por procesos lentos y graduales: el viento, el clima y el fluir del agua, los mismos procesos que pueden verse en acción en el mundo actual. Esta teoría de Hutton fue conocida como "uniformitarismo". El uniformitarismo fue importante por tres razones: Implicaba que la Tierra tiene una larga historia, lo cual era una idea nueva para los europeos del siglo XVIII; Afirmaba que el cambio es en sí el curso normal de los acontecimientos, por oposición a un sistema estático interrumpido por un hecho ocasional e inusual, como por ejemplo, un terremoto; Y, aunque esto nunca fue dicho expresa y claramente, el uniformitarismo sugirió que podría haber alternativas a la interpretación literal de la Biblia. Hutton publicó sus conclusiones en 1785, en su libro Teoría de la Tierra.

Malthus: “Control Poblacional”

1798

El reverendo Thomas Malthus (1766-1834), que apareció por primera vez en 1798,advertía, al igual que los economistas lo han hecho desde entonces, que la población humana estaba incrementándose tan rápidamente que en poco tiempo sería imposible alimentar a todos los habitantes de la Tierra.

Smith: “Bioestratigrafía”

1799

El agrimensor y geólogo inglés William Smith (1769-1839) fue uno de los primeros en estudiar científicamente la distribución de los fósiles. En 1799, estableció que cada estrato, independientemente del lugar de Inglaterra en el que se encontrase, contenía tipos característicos de fósiles y que estos fósiles eran realmente la mejor manera de identificar un estrato particular al comparar diferentes localidades geográficas. Smith no interpretó cómo y por qué se habían formado los fósiles, pero sí pudo inferir que la superficie actual de la Tierra se había formado capa sobre capa durante el transcurso del tiempo. Estaba comenzando una revolución en la geología; la ciencia de la Tierra se estaba transformando en un estudio del tiempo y del cambio. En consecuencia, la historia de la Tierra quedó íntimamente ligada a la historia de los organismos vivos, como lo revelaba el registro fósil.

Cuvier: “Catastrofismo”

1801

Cuvier es considerado el padre de la Paleontología. Gracias a su principio de correlación fue capaz de reconstruir los esqueletos completos de animales fósiles. Sus observaciones le llevaron a plantear la Teoría Catastrofista o Creacionista entre los siglos XVIII y XIX. Partiendo de sus observaciones paleontológicas, Cuvier elaboró una historia de la Tierra fundamentada en el fijismo y el catastrofismo. Consideraba que las especies habían sido creadas en forma simultánea por un acto sobrenatural o divino y que, una vez creadas, se mantuvieron fijas o inmutables. Esta postura que se conoce como "fijismo"; y en el catastrofismo, supuso que se habían sucedido varias creaciones divinas posteriormente destruidas por catástrofes, siendo la última el Diluvio Universal. Después de cada catástrofe, se habría producido una nueva creación. Algunos organismos habrían sobrevivido a la catástrofe y perdurarían en esta nueva creación, mientras que otros desaparecerían sin dejar más que sus restos fosilizados.

Lamarck: “Herencia de los caracteres adquiridos”

1801

El primer científico moderno que elaboró un concepto sistemático de la evolución fue Jean Baptiste Lamarck (1744-1829), si bien no fue el primero en poner en duda la idea de que las especies son fijas y no cambian. Indudablemente, fue su largo estudio de estas formas de vida lo que lo llevó a considerar a los seres vivos desde el punto de vista de una complejidad en continuo aumento y a cada especie, derivada de una más primitiva y menos compleja.
De acuerdo con su hipótesis, esta progresión –o evolución, para usar el término moderno– depende de dos fuerzas principales. La primera es la "herencia de los caracteres adquiridos". Los órganos en los animales se hacen más fuertes o más débiles, más o menos importantes, por su uso o su desuso, y estos cambios, de acuerdo con la propuesta de Lamarck, se transmiten de los padres a la progenie. Su ejemplo más famoso fue la evolución de la jirafa. La segunda fuerza igualmente importante en el concepto de evolución de Lamarck fue un principio creador universal, un esfuerzo inconsciente y ascendente en la Scala Naturae, que impulsaba a cada criatura viva hacia un grado de complejidad mayor.

Lyell: “Gradualismo”

1830

Se opuso a la teoría de las catástrofes. En cambio, presentó nuevas evidencias en apoyo de la teoría uniformitarista de James Hutton (1726-1797). De acuerdo con Lyell, el efecto lento, constante y acumulativo de las fuerzas naturales había producido un cambio continuo en el curso de la historia de la Tierra. Dado que este proceso es demostrablemente lento y sus resultados apenas visibles en el curso de una vida, deben, por lo tanto, haber ocurrido durante un lapso muy prolongado. Lo que la teoría de Darwin necesitaba era tiempo, y fue tiempo lo que Lyell le proporcionó.

Owen: “Dinosaurio”

1842

Fue un científico Victoriano que acuñó la palabra “Dinosaurio” en 1842, de origen griego que dice “Lagartijas terribles” que con la palabra terrible quería dar a entender Increíble o Infundía Temor, reconoció que los restos tenían una serie de características distintivas.

Wallace: “Zoogeografía/ selección natural"

1858

En 1858, Wallace escribió lo que se conocería como "el ensayo de Ternate" -lugar donde se hallaba, en Indonesia- que cambiaría nuestra forma de comprender la vida para siempre. En su texto, explicó que una especie sólo se transforma en otra si está luchando por sobrevivir. Notó cómo ciertas especies separadas por el agua que rodea a un grupo de islas desarrollan ciertas características únicas, había llegado de manera independiente a la misma conclusión que Darwin: la selección natural como mecanismo que determina la adaptación y especiación de los seres vivos. Wallace había recogido más de 125.000 especies, 5.000 de ellas nuevas para la ciencia. Su libro "El Archipiélago Malayo" fue el documento más importante sobre la región en aquella época y todavía lo leen muchos científicos, viajeros y aventureros hoy día. Fue publicado en 1869 y nunca dejó de imprimirse.

Darwin: “Selección Natural/Competencia”

1858

El proceso por el cual los sobrevivientes son "elegidos" fue llamado por Darwin "selección natural". La selección natural, según Darwin, era un proceso semejante al tipo de selección practicado por los criadores de ganado. Según Darwin, las variaciones que aparecen en cada población natural y se heredan entre los individuos son una cuestión de azar. No las produce el ambiente, ni una fuerza creadora ni el esfuerzo inconsciente del organismo. Por sí mismas, no tienen meta o dirección, pero a menudo tienen valores adaptativos positivos o negativos, o sea, pueden ser más o menos útiles para un organismo si se juzga su supervivencia y su reproducción. Es el funcionamiento de la selección natural, la interacción de organismos individuales con su ambiente durante una serie de generaciones, lo que confiere dirección a la evolución.
Publica su libro: el origen de las especies el 24 de noviembre de 1859