Reinos visigodos

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Invasión de suevos, vándalos y alanos a la Península Ibérica

409 d.C.

Los pueblos bárbaros mencionados arriba penetran en la Hispania Romana por la zona de los Pirineos. Los suevos ocupan la zona noroeste de la misma pero también los vándalos asdingos. Los alanos se desplazaron hacia la Lusitania y la Carthaginense. Con los vándalos silingos en la zona de la Bética, solo quedaba en poder del Imperio romano la provincia de la Tarraconense. Precisamente para poder recuperar el dominio perdido en la península ibérica, el imperio pacta con el rey godo Valia para que sean ellos quienes defiendan los derechos de Roma frente a estas tribus germanas.

Primera entrada de los visigodos en la Península

416 d.C

los visigodos penetran como aliados de Roma, a través de un «foedus», derrotando a los alanos y a parte de los vándalos, con lo que el Imperio recupera el control de las regiones más romanizadas (la Bética y el sur de la Tarraconense).

Segunda entrada visigoda a la Península

438 d.C.

El rey suevo Requila emprende una decidida actividad de conquista del resto de Hispania, adueñándose de la Lusitania, la Carthaginense y la Bética. Tal acción impulsó al Imperio romano a pedir nuevamente a los visigodos, a través de su rey Teodorico II, la ayuda precisa para controlar Hispania. Las tropas visigodas cruzan los Pirineos y en el 456 capturan al rey Requiario, quedando el resto de los suevos en el territorio comprendido en las actuales Galicia, parte de Asturias y León y mitad norte de Portugal. El reino suevo se mantuvo independiente hasta finales del siglo VI. El resto de la península queda en manos visigodas, pasando a formar parte del Reino visigodo de Tolosa, con capitalidad en Tolosa (Toulouse, actual Francia). Las oleadas de conquista se sucederán con posterioridad, pero ahora para ocupar espacios donde domina todavía el Imperio romano.

Perdida de la Galia

507 d.C.

Los visigodos son derrotados por los francos y pierden sus territorios en la Galia, por ello, se ven forzados a retirarse a la Península. Cabe destacar que desde el 476 el pueblo visigodo estaba asentado en la Península y que en el 490 termina el grueso de sus migraciones desde el norte.

Conquista del reino suevo de Galicia

585 d.C.

Bajo el reinado del rey Leovigildo (573-586 d.C.) no solo se produce un fortalecimiento de la monarquía por sus logros en diversos campos, sino que también se restablece el control soberano sobre territorios que se habían declarado independientes en la segunda mitad del siglo VI, la conquista del reino suevo, así como contra las instalaciones bizantinas, muchas de las cuales pasaron de nuevo a manos visigodas.

Conversión de Recaredo al cristianismo

587 d.C.

Recaredo cambia su religión, lo que produce que ésta se convierta en la religión oficial del reino.

Tercer Concilio de Toledo

589 d.C.

Comenzó el 7 de abril del 589 en la ciudad de Toledo, y en el cual quedó sellada la unidad espiritual y territorial del Reino Visigodo de España, que dejó oficialmente de ser arriano y se convirtieron al Catolicismo que era la religión en la que creían los hispanorromanos.

Publicación del Liber Iudiciorum

654 d.C.

También conocido como código de Recesvinto o Libro de los Jueces, el Liber Iudiciorum fue un cuerpo de leyes, de carácter territorial, dispuesto por el rey Recesvinto. Se dividía en un título preliminar y doce libros, subdivididos en cincuenta y cuatro títulos y quinientas setenta y ocho leyes. Su estructura es la siguiente:
Libro 1: El legislador y la ley.
Libro 2. Administración de justicia, escrituras y testamentos.
Libro 3: Los matrimonios y los divorcios.
Libro 4: Sucesiones, herencias y tutelas.
Libro 5: Donaciones. ventas y otros contratos.
Libro 6: Derecho penal: crímenes y torturas.
Libro 7: Derecho penal: robo y fraude.
Libro 8: Derecho penal: actos de violencia y lesiones.
Libro 9: El ejército y el derecho de asilo eclesiástico.
Libro 10: Derecho de propiedad y prescripción.
Libro 11: Médicos y enfermos; mercaderes extranjeros.
Libro 12: Herejes y judíos.

Plaga de peste

693 d.C.

La plaga de Justiniano afectó al Imperio romano de Oriente o Imperio bizantino, incluyendo a la ciudad de Constantinopla y otras partes de Europa, Asia y África desde los años 541- 543 hasta, apróximadamente, el año 750. Llega a la Península en el año 693 d.C y provoca muerte y desolación como nunca antes se ha visto.

Batalla de Guadalete. Inicio de la invasión musulmana.

711 d.C.

La batalla de Guadalete es el nombre con el que se conoce una batalla que tuvo lugar en la península Ibérica entre el 19 y el 26 de julio de 711 cerca del río Guadalete (Bética) y cuyas consecuencias fueron decisivas para el futuro de la península. En ella el rey godo Rodrigo fue derrotado y probablemente perdió la vida a manos de las fuerzas del Califato Omeya comandadas por Táriq ibn Ziyad. La derrota fue tan completa que supuso el final del estado visigodo en la península ibérica. La destrucción de la fuerza visigoda ante el engaño de los witizianos, el desconocimiento total del modo de combatir bereber y la probable muerte de Rodrigo dejó la puerta abierta a Táriq para apoderarse de Toledo a finales del mismo año 711. Desprotegida al llevarse consigo Rodrigo su comitatus y a los spatarios de su guardia real, la ciudad no opuso resistencia.