Edad Media III: el predominio musulmán en la península

Al Ándalus

ED

711 - 755

EMIRATO DEPENDIENTE, También conocido como Waliato. Tras la conquista llevada a cabo por Tariq y Muza, al Ándalus se convirtió en una provincia del califato de Damasco, con capital en Córdoba.

E.I.

755 - 929

EMIRATO INDEPENDIENTE. Tras la sublevación abbasí, en que se acabó con la dinastía omeya de Damasco, Aberramán consiguió escapar de la matanza y se estableció en Córdoba, donde se proclamó emir en 756. Este título implicaba la independencia política de Bagdag, aunque reconocía su autoridad religiosa.

Abderramán III, califa.

929

C.C.

929 - 1031

CALIFATO DE CÓRDOBA. A principios del siglo X, Abderramán III acabó con las sublevaciones interiores y realizó expediciones contra los estados cristianos del norte, obligándoles a pagar tributos. En 929 se proclamó califa, iniciando así el período de mayor esplendor político y económico de al Ándalus. Córdoba se convirtió en la principal ciudad de todo Occidente.

Al Hakim II, califa

961

Hixem II, califa

976

Muere Almanzor

1002

1rt

1031 - 1086

PRIMEROS REINOS DE TAIFAS. En 1031, los gobernadores de las provincias se declararon independientes, consiguiendo que el antes esplendoroso califato se desmembrara en pequeños reinos independientes llamados taifas, casi siempre enfrentados entre sí. Esto fue aprovechado por los reinos cristianos, que aprovecharon la debilidad interna de estas taifas para ir ganando territorios, hasta la culminación en 1085, con la conquista de Toledo. Fue entonces cuando se pidió ayuda a los almorávides.

Disolución del Califato de Córdoba

1031

Conquista de Toledo

1085

El 6 de mayo de 1085, después de cuatro años de «asedio», Toledo se rendía pacíficamente a manos del rey cristiano Alfonso VI, tras obtener garantías los musulmanes de que se respetarían sus personas y bienes y de que se les permitiría seguir en posesión de la mezquita mayor. Por su parte, los toledanos se comprometían a abandonar las fortalezas y el alcázar.

Núcleo de resistencia cantábrico

R. Asturias

718 - 910

REINO DE ASTURIAS. Este reino surge en la cordillera cantábrica en 718. era una zona poblada por astures poco romanizados y por refugiados visigodos, liderados por Pelayo, que venció a los musulmanes en la "Escaramuza de Covadonga", en 722

Los sucesores de Pelayo, Alfonso I y Alfonso II, establecieron la capital del reino en Oviedo y lo ampliaron por Galicia y el Alto Ebro.

Con Alfonso III el Magno, la frontera llegó hasta el Duero.

Con Ordoño II la capital se trasladó a León, dando lugar al Reino de León.

Reino de León y nacimiento de Castilla

910 - 1037

El reino de León tuvo que enfrentarse a los ataques musulmanes y a las ansias de independencia del condado de Castilla, liderado por el Conde Fernán González, que aglutinó los diversis condados castellanos a mediados del siglo X, de modo que sus sucesores actuaron con independencia del reino de León

A principios del siglo XI, Castilla fue anexionada a Navarra por Sancho III el Mayor, pero en 1035, tras su muerte y el reparto de territorios que hizo para sus hijos, Castilla se convirtió en un reino independiente con Fernando I, que derrotó al rey de León en 1037, Vermudo III, convirtiéndose así en el primer rey del Reino de Castilla y León.


Fernán González

Núcleos de resistencia pirenaicos

Condados catalanes

778 - 1190

El germen de la creación de los Condados Catalanes hay que buscarlo en el fulgurante proceso de invasión musulmana en el siglo VIII y la desaparición del reino visigodo.

Cuando los árabes llegaron a la Península Ibérica, en pocos años consiguieron controlarla casi por completo, y prosiguieron su avance más allá de los Pirineos hasta que, en 732, en la batalla de Poitiers, fueron derrotados por Carlos Martel.

Carlomagno, nieto de Carlos Martel, iba a llevar a cabo una política expansionista del reino, tanto hacia oriente como hacia el sur, hacia las penínsulas italiana e ibérica, creando zonas fronterizas conocidas con el nombre de marcas.

Al sur de los Pirineos, trató de crear un protectorado, y en 778 emprendió una campaña contra los árabes que, pese a fracasar, consiguió al menos que numerosos cristianos asentados en zonas musulmanas se acogieran bajo el reino carolingio.

Hacia la Península Ibérica, el Reino Franco se hizo con el control de varios condados, como Rosellón, al norte de los Pirineos, Gerona; Urgel , Cerdaña y Barcelona. Estos primeros condados permitieron consolidar la frontera o Marca Hispánica. El nuevo territorio se organizó, pues, en base a condados que, básicamente, se correspondían con las antiguas divisiones administrativas visigodas o del bajo imperio romano.

El tiempo de la Cataluña condal puede darse por finalizado con el primer rey de la dinastía catalano-aragonesa, Alfonso I el Casto (1154-1196), quien llevaría las fronteras más al sur, (con ayuda de las órdenes militares de los templarios y los hospitalarios), y el valle de Arán en el noroeste.

Reino de Navarra

824 - 1512

El reino de Navarra, que hasta mediados del s. XI se conoció como reino de Pamplona, nació en el Pirineo occidental, en el año 824 aproximadamente. Allí, los vascones libraron Pamplona del dominio musulmán, evitaron el dominio franco tras la batalla de Roncesvalles en 778, e iniciaron su expansión por La Rioja.

El reino alcanzó su mayor esplendor a principios del siglo XI con SANCHO III EL MAYOR, que incorporó a Navarra los condados de Castilla y Aragón. A su muerte, en 1035, dividió el reino entre sus hijos, y Castilla y Aragón se independizaron, convirtiéndose en reinos.

La península en época de Sancho III el Mayor.

Muerte de Sancho III el Mayor

1035

Reino de Aragón

1035 - 1707

El Reino de Aragón nace, de facto, en 1035, por la unión de los condados de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza en la figura de Ramiro I tras la muerte de Sancho III el Mayor.

Previamente era una unión de condados bajo el dominio francés hasta mediados del siglo IX.