Historia Moderna de España

Reinados

Reyes Católicos

1475 - 1516

En esta monarquía dual, pese a ser, en teoría, una unión entre iguales, Castilla tuvo un papel preponderante, fundamentalmente por dos motivos:

Por causas estructurales, derivadas de su extensión, población y dinamismo económico.
La extensión de Castilla
Mientras que la población de Aragón rondaba el millón de habitantes, Castilla
alcanzaba los cuatro millones y medio.
La economía castellana era expansiva, mientras que la aragonesa (sobre todo, la catalana) había sufrido un colapso tras las crisis financieras y comerciales de la primera mitad del siglo XV, y la guerra civil de 1462-1472.
Frente a una economía en regresión, la castellana daba pruebas de gran dinamismo: la ganadería lanar, en torno a la Mesta, daba lugar a importantes exportaciones por el eje Burgos (producción), Medina del Campo (ferias) y Bilbao (puerto exportador)
Sevilla se convertía en el eje de las rutas atlánticas
Salamanca se constituía como centro universitario de gran prestigio, y la artesanía alcanzaba un cierto desarrollo en Cuenca, Toledo, Segovia y Córdoba.

Por razones políticas, dado el carácter más autoritario de la monarquía en Castilla.
A estas desigualdades geográficas, demográficas y económicas, hemos de añadir, así mismo, notables diferencias institucionales y políticas.
El autoritarismo castellano de la monarquía, es decir la capacidad que tiene el monarca frente al pactismo aragonés entre el Rey y el Reino.
La existencia de las Cortes, las cuales en Castilla eran una asamblea muy débil ante una monarquía fuerte y enérgica, y carecían de poder legislativo, por contra las cortes aragonesas comparten poder legislativo con el monarca, ya que la autoridad del mismo estaba limitada por los fueros.
Por tanto, es comprensible el mayor peso de Castilla en las nuevas estructuras estatales. La “España Moderna” nació fuertemente marcada por la primacía de Castilla.

Carlos V/I

1516 - 1556

IMPERIO DE CARLOS V.
o Tendencia unificadora. Bajo un mismo gobierno, diferentes e importantes Estados.
o Objetivo: conservar la paz.
o Problemas: fortalecimiento del Estado moderno, reforma protestante.

La Hacienda imperial.
o La Hacienda castellana, como base esencial o Ingresos:
􏰁 Alcabala: impuesto de la Corona de Castilla que grababa el volumen de las ventas. Su perceptor principal era la Iglesia, con participación del rey. Fue objeto de numerosas críticas por su carácter regresivo y paralizador
de la actividad económica.
􏰁 Derechos aduaneros
􏰁 Servicios de Cortes
􏰁 Fondos de América (minas del Perú)

A pesar de todo, penuria económica:
o Liquidez dependiente de préstamos de mercaderes o banqueros extranjeros
o Las concesiones en España y América, y el pago de intereses.
o Medidas paliativas: confiscación del metal americano de particulares, a cambio
de juros, y venta de títulos de hidalguía, títulos nobiliarios y señoríos.

Felipe II

1556 - 1598

Felipe III

1598 - 1621

Felipe IV

1621 - 1665

Carlos II

1665 - 1700

Felipe V

1700 - 1746

Fernando VI

1746 - 1759

Carlos III

1759 - 1788

Carlos IV

1788 - 1808

Eventos Importantes

Guerra Civil de Navarra/Sucesión de Navarra

1451 - 1515

El Reino de Navarra fue otro de los escenarios en que se manifestó la tensión franco- hispánica. El siglo XV fue una época de gran inestabilidad política para el reino navarro. Las disputas por el trono degeneraron en una guerra civil, que persistió a las muertes de ambos candidatos, dada la separación de los navarros en dos grupos: los agramonteses (partidarios de Juan II, que tuvieron como aliados a los aragoneses y, posteriormente, a los franceses) y los beaumonteses (partidarios del príncipe Carlos, que contaron con el apoyo castellano). Fernando el Católico mantenía derechos al trono por línea sanguínea directa y gracias a su enlace con Germana de Foix.

Por otra parte, las aspiraciones de otro aliado de Fernando, Enrique VIII de Inglaterra, sobre la Guyena (un territorio situado al sudoeste de Francia, que era reclamado desde el final de la Guerra de los Cien Años) dieron al Rey Católico otra oportunidad para abrir un nuevo frente contra el francés. Organizó un ejército, que debía atravesar Navarra, para entrar en Francia, en ayuda de las tropas inglesas. Los reyes navarros firmaron en Blois (1512) un tratado de alianza con Luis XII de Francia y Fernando cambió sus planes. El ejército, comandado por el Duque de Alba, entró en Navarra y aprovechando el apoyo de los beaumonteses, tomó fácilmente Pamplona, ante la huida de los reyes navarros. El apoyo del Papa Julio II legitimó la entronización de Fernando y las Cortes de Pamplona de 1513 le reconocieron también como nuevo rey. En 1515, las Cortes de Burgos sancionaron la vinculación de Navarra a la Corona de Castilla.

La Guerra de los Remensas

1462 - 1472

En la Guerra de los Remensas (1462–1472), la Generalitat de Catalunya se rebeló contra Juan II de Aragón. El padre de Fernando el Católico pidió ayuda a Luis XI de Francia y en 1462 firmó con él el Tratado de Bayona, en virtud del cual le cedía los condados del Rosellón y la Cerdaña a cambio de armas y dinero.

Guerra de Sucesión Castellana

1464 - 1479

Entre los partidarios de Juana de Trastámara, hija de Enrique IV e Isabel de Castilla, hermanastra del mismo en Castilla fue dura pero no destaca por las grandes batallas.

Este conflicto que es llevado por la alta nobleza, especialmente por Diego López Pacheco, marqués de Villena, en que se declara a Isabel Princesa de Asturias y legal heredera al trono eliminando a Juana de la sucesión por no considerarla hija legítima del monarca sino de Beltrán de la Cueva.

La Farsa de Ávila

1465

Se inicia la guerra en la Farsa de Ávila (1465) donde claman a Alfonso como legítimo rey de Castilla desposeyendo de su trono a Enrique IV de manera simbólica, siendo éste el germen de la guerra.

Batalla de Olmedo

1467

En la primera fase se produce la Batalla de Olmedo (1467) entre Enrique IV y su hermanastro Alfonso, que acabó sin ganador claro.

El Pacto de los Toros de Guisando

1468

El pacto que terminó el conflicto entre Isabel y Enrique IV después del muerte de su hermano Alfonso, para el reinado.

Matrimonio Fernando e Isabel en Valladolid

1469

La unión no es paritaria, sino que es personal, las tareas que tienen que emprender es organizar la unión de ambos reinos y como se puede gobernar todo ese inmenso territorio, reestablecer el orden y dar prestigio y autoridad al Estado. Es una unión personal ya que cada reino conserva sus leyes, sus instituciones, su administración, sus aduanas y su moneda. Por otro lado acometen empresas comunes como serán la conquista de Granada y la política exterior expansiva. Pero a pesar de ello era una unión frágil que se verá tras la muerte de Isabel en las guerras de comunidades y germanías.

La Ceremonia de Val de Lozoya

1470

Enrique le da derecho sucesorio a su hija Juana.

En estos momentos se inicia la segunda fase de la guerra, el de la internacionalización de la misma.

Autoproclamación de Isabel

1474

En 1474 fallece Enrique IV sin testar y se produce la autoproclamación de Isabel en Segovia por sus partidarios que consigue importantes apoyos como el legado papal de Rodrigo Borgia en 1472.

Matrimonio entre Juana y Alfonso V de Portugal

1475

Por otro lado, Juana fue reconocida reina por sus partidarios y en 1475 se produce el matrimonio entre Juana y Alfonso V de Portugal, y se internacionaliza la guerra con la entrada de Portugal y el ataque de los franceses por los territorios italianos y el Rosellón.

Concordia de Segovia

1475

Reinado conjunto en Castilla junto a Fernando II de Aragón mediante la
Concordia de Segovia (enero de 1475) mediante la cual queda Isabel como dueña de Castilla y su descendencia. Además fija el papel que Fernando debería asumir en la administración y gobierno del reino.

La Batalla Naval de Guinea

1478

Se produce la batalla naval de Guinea donde se estableció que sería de los portugueses el control de la mayor parte de los territorios del Atlántico que le disputaba Castilla, además de una indemnización de guerra. Alfonso entra y se queda por Zamora, lo que permite a Fernando e Isabel ganar terreno frente a los portugueses.

Fin de la Guerra Castellana y Muerte de Juan II

1479

Lo que supone la subida al trono de Fernando el Católico.

Las Tercerías de Moura

1479

Resolvieron la cuestión dinástica castellana mediante dos convenios:

  1. Juana debió renunciar a sus títulos y decidir si casarse con el heredero de Fernando e Isabel o ingresar en un convento.

  2. Se acordó la boda de la infanta Isabel, hija de Fernando e Isabel con Juan II de Portugal, heredero de la corona portuguesa.

El Tratado de Alcaçovas

1479

El final de la guerra se da en el Tratado de Alcaçovas (1479), el cual significa la paz entre los reinos de Castilla y Aragón y Portugal. De esta forma Alfonso V renuncia al trono de Castilla e Isabel y Fernando al trono de Portugal. Supone además el reparto de territorios atlánticos y norteafricanos entre ambos.

Las Cortes de Calatayud

1481

Fernando en la Corona de Aragón como monarca desde 1479 mediante las Cortes de Calatayud (1481) se reconoce a Isabel como reina de Aragón pero como corregidora.

La Conquista de Granada

1482 - 1492

El Reino Nazarí de Granada. Su economía se basaba en la agricultura y en la industria de la seda. Contaba con un gran sistema defensivo, basado en fortalezas muy poderosas. Era el último reducto musulmán, que impedía la culminación de la Reconquista.

Terminada la Guerra de Sucesión y consolidado su poder, los RRCC comenzaron a preparar la conquista de Granada, contando con el apoyo espiritual y económico del Papa Sixto IV. En 1482 y 1483, los ataques castellanos terminaron en fracasos. Fernando cambió de estrategia militar e hizo uso de su habilidad diplomática. En 1483 logró apresar a Boabdil, hijo del emir. Fernando aprovechó la coyuntura para conseguir un buen rescate y pactar con él una alianza.

En 1490 solo quedaba Granada. No obstante, la inexpugnabilidad de la plaza y la resistencia de los nazaríes, alentados por la actitud de Boabdil, proclamado rey tras la muerte de su padre, hicieron que la conquista se demorase aún dos años más.

En 1491 los castellanos levantaron en la vega de Granada, el cual terminó con la rendición pactada de Granada, el 2 de enero de 1492.

La guerra fue un gran esfuerzo militar y financiero, que duró más de 10 años. Para poder acometerla con menor esfuerzo, recuperaron el espíritu de Cruzada, subrayando el deber de todo cristiano a colaborar en la obra de propagación de la fe. Con la toma de Granada, los RRCC lograron un importante éxito estratégico: eliminaron la posibilidad de que el Estado Nazarí se aliase con el Turco.

Ordenamiento de Montalvo

1484

Ordenanzas de Castilla
Montalvo es el responsable de las leyes

Expulsión de los Judios

1492

El 31 de marzo de 1492, Isabel y Fernando firmaron un decreto en el que se les ordenaba escoger entre la conversión al cristianismo (que les permitiría quedarse en España) o la permanencia en su religión (que les obligaría a dejar los territorios hispánicos en el plazo de 4 meses). El decreto dio inicio a una nueva ola de conversiones.

Los historiadores actuales piensan que la crisis derivada de la expulsión fue pasajera y breve, y que no llegó a invertir el crecimiento de la economía castellana; y que no fue la única causa que impidió el germen de una burguesía dinámica. Y señalan como motivos adicionales:
o La tendencia exportadora de la lana.
o La política imperial.
o El ideal de la renta.
o Y la conquista del Nuevo Mundo con su prolongación de métodos y mentalidad medieval.

El Tratado de Barcelona

1493

Conocedor de las ambiciones del rey de Francia, Carlos VIII, sobre Italia, firmó con él el Tratado de Barcelona. En dicho pacto, los RRCC renunciaron a intervenir en Italia a cambio de la devolución de los dos condados. No obstante, Fernando incluyó en el tratado dos cláusulas menores (la defensa de la Santa Sede y de sus derechos dinásticos sobre el Reino de Nápoles), que le permitieron incumplir su compromiso.

El Tratado de Tordesillas

1494

Un año más tarde, en 1494, los RRCC y Juan II de Portugal negociaron la revisión del Tratado de Alcaçovas firmando el Tratado de Tordesillas. En este, se dividió el Océano Atlántico y los territorios adyacentes mediante una línea meridiana (370 leguas al Oeste de Cabo Verde), esto permitió a Portugal conquistar Brasil.

Pragmática de Conversión Forzosa

1502

se observa en la Pragmática de 14 de febrero de 1502 (Pragmática de conversión forzosa) y existe una importante comunidad en Granada y en el levante peninsular como se observa en la expulsión de los moriscos en 1609. Esa población era fundamentalmente agrícola. Se produce con los mudéjares lo mismo que con los judíos, es decir, conversiones forzosas mediante el bautismo. Los moriscos serán cristianos convertidos a la fuerza que no pierden su identidad, diferentes a las poblaciones cristianas judaizantes.

Conquista de Nápoles

1504

Conquista de Nápoles (1504)
Gonzalo Fernández de Córdoba
Ofrecimiento del reino de Napoles a Juana y Felipe
Luis XII presiona en contra
Tratado de Blois (1504)
Estipula enlace Carlos-Claudia
Tratado de Blois (1505)
Enlace Fernando-Germana de Foix

La Concordia de Salamanca

1505

Esta maniobra y la firma de un acuerdo con Felipe, la Concordia de Salamanca, permitieron a Fernando ejercer como gobernador hasta la llegada en 1506 de Felipe y Juana a la Península.

Leyes de Toro

1505

No obstante, Isabel y Fernando también tomaron medidas favorables a la nobleza. Los aristócratas que apoyaron su causa durante la Guerra Civil obtuvieron tierras y privilegios. También premiaron con numerosos feudos a los nobles que participaron en la Guerra de Granada. Y, finalmente, las leyes de Toro, en 1505, favorecieron la constitución de mayorazgos que, al permitir la concentración de propiedades y la formación de patrimonios inalienables, consolidaron la riqueza territorial de la nobleza, que a principios del siglo XVI era, junto a su prestigio, impresionante.

Medidas de patronazgo
Control Ordenes militares
Mayorazgo (leyes de toro, 1505)

Revuelta de las Germanías

1519 - 1523

Origen:
1) No convocatoria de Cortes en valencia
2) Existencia de un vacío de poder
3) Endeudamiento y corrupción de los dirigentes municipales
4) Amenaza de la piratería en el litoral valenciano y su solución = creación de una
milicia agermanada

Formación de la Junta de los Trece, organizada por los gremios. Fue un gobierno que funcionó y se hizo fuerte, de forma que se expandió por todo el territorio, debido en parte al vacío de poder. La nobleza reclamó al rey que hiciera frente a la revuelta.

Las Germanías de Valencia y Mallorca coincidieron en el tiempo con las Comunidades castellanas. No obstante, ambos movimientos tuvieron características distintas. Los alzamientos de las Germanías en Valencia y Mallorca fueron esencialmente conflictos de clase y pusieron de manifiesto la oposición popular al poder de la aristocracia.

Los gremios de la ciudad de Valencia consiguieron un privilegio que les autorizaba a armarse y organizarse militarmente en hermandades o germanías. Carlos I ratificó dicha autorización buscando el apoyo de los gremios con el propósito de neutralizar el poder del brazo militar o nobiliario.

Por otra parte, los estamentos privilegiados del Reino de Valencia se molestaron porque Carlos I no se personó en la ciudad del Turia para jurar los fueros del Reino y ser proclamado rey (más pendiente de iniciar la defensa de la idea imperial). Por ello, en el verano de 1519, pese a la inminente llegada del representante del rey, Adriano de Utrecht, ante la amenaza de un brote de peste, la nobleza urbana salió de la ciudad y se refugió en las tierras del interior, abandonando sus tradicionales funciones defensivas (vacío de poder). La presencia en la costa de una flota corsaria berberisca movió a los gremios valencianos a asumir la defensa de la ciudad, organizándose militarmente en hermandades o germanías.

Adriano de Utrecht entró en Valencia a principios de 1520. En ella, se encontró con el vacío nobiliario y con la presencia de un gran contingente armado organizado por los gremios. Tanto Adriano como Carlos aprobaron la iniciativa de los agermanados, al tiempo que fue nombrado virrey del Reino Diego Hurtado de Mendoza. La nobleza alertó al monarca de los peligros que podrían derivarse del poder creciente de los agermanados. Por su parte, estos intentaron consolidar su poder tratando de acceder al gobierno municipal de Valencia, ya que sólo tenían representación en el Consell General, un organismo puramente consultivo. Los agermanados hallaron la oposición del virrey y del propio rey, pero finalmente lograron el nombramiento de dos jurados agermanados. La oposición popular a las actuaciones de los jurados nobles provocó una ruptura de tal magnitud que el virrey tuvo que huir.

La Germanía se extendió por todo el Reino. En las poblaciones interiores, el movimiento adoptó formas violentas de carácter antifeudal y antimorisco. Carlos V ordenó negociar una solución pacífica. Las hostilidades entre los dos bandos comenzaron en junio de 1521.

En el otoño de 1521, la oligarquía urbana de Valencia promovió la constitución de un nuevo Ayuntamiento sin jurados artesanos. Sólo quedaron algunos focos de resistencia. La represión fue encomendada a la nueva virreina, Germana de Foix, viuda de Fernando el Católico. La participación de las distintas poblaciones en la Germanía les generó la antipatía de Carlos I.

La Muerte de Maximiliano

1519

En Cataluña aún encontró más dificultades. Las negociaciones duraron un año. Por ello, Carlos conoció en Barcelona la noticia de la muerte de su abuelo Maximiliano y que había sido había sido elegido emperador el 28 de junio de 1519.

Las aspiraciones imperiales de Francisco I de Francia le obligaron a Carlos a asegurar la elección. Por ello, volvió de Barcelona a Castilla y convocó Cortes en Santiago para marzo de 1520. La oposición a la solicitud económica del emperador para ir a que lo nombrasen emperador tras la muerte de su abuelo (pues no habían pasado tres años desde la anterior petición de 1518) propició que la reunión estamental fuese prorrogada y llevada a La Coruña. Las presiones, amenazas y sobornos a los procuradores de las ciudades para lograr la concesión del subsidio no hicieron más que incrementar el malestar. Y el nombramiento de Adriano de Utrecht como regente, durante la ausencia del monarca, en contra de las promesas de las Cortes de 1518, refrendadas también en A Coruña, acrecentó aún más el descontento hacia el rey.

La Dieta de Worms

1520

En el Imperio: tras adquirir el título de Rey de Romanos en 1520, en la Dieta de Worms establece el Consejo de Regencia, que trataría los asuntos del Imperio en ausencia del Emperador.

Primera Guerra de Italia

1521 - 1526

Tras el forcejeo por la elección imperial, la corona francesa trató de reforzar su posición y en abril de 1521 Francisco I le declaró la guerra. El ejército francés invadió Navarra pero los rebeldes hicieron frente común con las tropas reales para evitar que Navarra restableciese su independencia bajo protectorado francés.

El principal escenario de la guerra fue Italia. Muerto Chièvres, la influencia de Gattinara propició que la Península Itálica se convirtiese en el centro de los intereses del emperador. A finales de 1521, Carlos conquistó Milán, un territorio de gran importancia estratégica.

Francia recuperó Milán a finales de 1524 y se alió con Venecia y el Papado. Los franceses intentaron dominar los restantes reductos imperiales en Italia y a principios de 1525 sitiaron Pavía. Las tropas imperiales pasaron a la ofensiva y vencieron al ejército francés en campo abierto, llegando a apresar a Francisco I de Francia. Tras conocer la noticia, Carlos abandonó su proyecto de boda con María Tudor y decidió casarse con Isabel de Portugal.

El monarca francés fue llevado a Madrid y Carlos le exigió el ducado de Borgoña a cambio de la libertad, pero Francisco se negó y las negociaciones se retrasaron. Finalmente, en enero de 1526, ambos monarcas firmaron el Tratado de Madrid, por el que, a cambio de la libertad, Francisco juró entregar Borgoña y renunciar a sus aspiraciones en Italia y Flandes.

La Derrota de Villalar

1521

Junto a estas medidas, Carlos I ordenó a los regentes la firme represión de la rebelión y la disolución de la Junta Santa. La derrota de Villalar el 23 de abril de 1521 donde las tropas reales se enfrentan a las tropas de los comuneros y la posterior ejecución de los principales líderes comuneros (Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado), apresados en la batalla, conllevó la rendición de las ciudades castellanas (salvo Toledo hasta 1522). La derrota dio lugar al reconocimiento del poder de la monarquía y de la nobleza.

Consejo de Estado Creación

1523

Desde la Península organiza el Consejo de Estado en 1523, un órgano únicamente consultivo que se encargaba de ayudar al Emperador en sus decisiones.

Segunda Guerra de Italia/La Liga de Cognac

1526 - 1530

Tras recuperar la libertad, Francisco incumplió el Tratado de Madrid. Consciente de su debilidad, recurrió a la diplomacia y convenció a varios Estados (Venecia, Florencia, el Papado, Inglaterra) para formar la Liga de Cognac o Liga Clementina (Clemente VII), alertándoles del peligro que conllevaba el creciente poder imperial. Los turcos invadieron Hungría y la conquistaron tras la victoria de Mohács (1526).

En 1527, los turcos frenaron sus avances y las tropas imperiales tuvieron ocasión de recuperar Milán. Y a continuación decidieron presionar a Clemente VII para que abandonase la Liga de Cognac. Marcharon hacia el Sur y asaltaron Roma en 1527. Francia, Inglaterra y Venecia declararon la guerra formalmente a Carlos, poniendo como condiciones la liberación del Papa y de los hijos de Francisco I. En 1528, los franceses, aliados con Génova, atacaron sin éxito el Milanesado y se dirigieron a Nápoles. Las negociaciones con el Papa fructificaron en el Tratado de Barcelona (1529) y el pontífice fue liberado a cambio de una compensación económica y varias plazas (Ostia y Civitavecchia). Una epidemia de peste diezmó las tropas francesas, que tuvieron que alzar el cerco de la capital napolitana. Y Génova cambió de bando y se alió a las tropas imperiales. En esta situación de equilibrio y agotamiento económico, comenzaron las negociaciones. Margarita de Austria (gobernadora de Flandes) y Luisa de Saboya (madre de Francisco I) firmaron la Paz de Cambrai o de las Damas en 1529. Carlos renunció al ducado de Borgoña y Francisco a Milán, Génova, Nápoles, Artois y Flandes; y los dos príncipes rehenes fueron liberados a cambio de una gran suma.

La Victoria de Mohács

1526

Los turcos invadieron Hungría y la conquistaron tras la victoria de Mohács (1526).

El Tratado de Barcelona

1529

En 1528, los franceses, aliados con Génova, atacaron sin éxito el Milanesado y se dirigieron a Nápoles. Las negociaciones con el Papa fructificaron en el Tratado de Barcelona (1529) y el pontífice fue liberado a cambio de una compensación económica y varias plazas (Ostia y Civitavecchia).

La Paz de Cambrai o de las Damas

1529

Una epidemia de peste diezmó las tropas francesas, que tuvieron que alzar el cerco de la capital napolitana. Y Génova cambió de bando y se alió a las tropas imperiales. En esta situación de equilibrio y agotamiento económico, comenzaron las negociaciones. Margarita de Austria (gobernadora de Flandes) y Luisa de Saboya (madre de Francisco I) firmaron la Paz de Cambrai o de las Damas en 1529. Carlos renunció al ducado de Borgoña y Francisco a Milán, Génova, Nápoles, Artois y Flandes; y los dos príncipes rehenes fueron liberados a cambio de una gran suma.

Guerra Contra los Turcos

1532 - 1540

La amenaza turca fue para Carlos V la más preocupante de todas, ya que esta se manifestó tanto por tierra (a lo largo del Danubio), como por mar (por todo el Mediterráneo), por lo que el monarca no pudo combatirla con la intensidad deseada. En 1532, el emperador acudió personalmente en defensa de Viena y los turcos tuvieron que retirarse a Budapest. El principal escenario de la lucha imperial contra el Turco no fue la Europa Oriental, sino el Mediterráneo, ya que la amenaza naval otomana dificultaba el comercio y, sobre todo, las comunicaciones y los desplazamientos.

Hasta 1532, las expediciones turcas y berberiscas causaron el temor en el Levante español. Carlos V no fue capaz de organizar una fuerza naval suficiente para combatir al Turco por mar. No obstante, la alianza con Génova le permitió ofrecer más oposición. Solimán disminuyó la presión sobre Austria para reforzar su posición en el Mediterráneo. Estrechó sus alianzas con Francia y con Barbarroja y conquistó Túnez. Con el fin de romper el frente musulmán mediterráneo y poder establecer una base entre Argel y Constantinopla, Carlos V decidió tomar Túnez. Organizó una numerosa expedición que terminó conquistando La Goleta y Túnez en 1535.

Tras la Tregua de Niza, Carlos V trató de organizar una nueva ofensiva contra el Turco, suscribiendo una alianza con Venecia y el Papado. La Liga sufrió en 1538 la derrota de Preveza y en 1540 se deshizo tras la firma entre Venecia y el Imperio Otomano de un tratado particular de paz.

Tercera Guerra de Italia (1536-1538)

1536 - 1538

Tras la paz de Cambrai y la coronación, Carlos dedicó sus esfuerzos a combatir al Turco en la Europa Oriental (Viena) y en el Mediterráneo (Túnez). Francisco I aprovechó los años siguientes para reorganizar el ejército y promover alianzas con Inglaterra y los príncipes alemanes. En 1535, la muerte del duque de Milán dio pie a Francisco I a invadir el Ducado de Saboya y el Piamonte.

Se planteó la invasión de Francia desde el Norte y desde el Sur, pero la falta de dinero le frenó. Durante el verano de 1536 se internó por la Provenza para tratar de disminuir la presión sobre Milán, pero la campaña fue un desastre y Carlos hubo de marchar a Génova con una fuerza militar muy debilitada. Para Francia, la guerra fue también muy costosa. El agotamiento mutuo detuvo los enfrentamientos. Paulo III promovió una nueva negociación, que se tradujo en la firma de la Tregua de Niza en 1538; un acuerdo que había de durar 10 años y que partía de las siguientes bases:
o Alianza contra el Turco.
o Guerra contra los príncipes alemanes. o Colaboración en un Concilio general.

La Tregua de Niza

1538

Paulo III promovió una nueva negociación, que se tradujo en la firma de la Tregua de Niza en 1538; un acuerdo que había de durar 10 años y que partía de las siguientes bases:
o Alianza contra el Turco.
o Guerra contra los príncipes alemanes.
o Colaboración en un Concilio general.

Francisco I no respetó la Tregua de Niza, y aprovechando el agotamiento del emperador tras la desastrosa campaña de Argel (1541), en 1542 el rey francés invadió los Países Bajos, donde la situación de Carlos era complicada ante el avance de la herejía y la presión tributaria.

Cuarta Guerra de Italia

1542 - 1546

Francisco I no respetó la Tregua de Niza, y aprovechando el agotamiento del emperador tras la desastrosa campaña de Argel (1541), en 1542 el rey francés invadió los Países Bajos, donde la situación de Carlos era complicada ante el avance de la herejía y la presión tributaria.

Tras detener el ataque a Flandes, el emperador reaccionó sellando una alianza con Inglaterra en 1543 y realizando un gran esfuerzo fiscal y logístico para organizar el ataque directo contra Francia. Las tropas inglesas invadieron Normandía y el ejército imperial entró por la Champaña, acercándose a París. En situación de ventaja, pero con prisas por terminar la operación para ocuparse de los luteranos alemanes, Carlos y Francisco negociaron la Paz de Crépy, en 1544, comprometiéndose ambos de nuevo a respetar los dominios rivales.

El Imperio Otomano. Carlos V encontró en el Turco a un gran rival, tanto por tierra como por mar. Los turcos orientaron sus objetivos hacia tres zonas: la Europa Oriental, el Mediterráneo e incluso algunos puntos de España. Mientras por tierra pudo frenar -con cierta dificultad- sus acometidas, por mar tuvo más problemas. La captura de Constantinopla permitió al Imperio Otomano mejorar su infraestructura naval y se convirtió en una potencia naval de primer orden. Los turcos dificultaron el comercio con el Mediterráneo Oriental y atacaron las posesiones italianas de Carlos.

La Paz de Crépy

1544

Las tropas inglesas invadieron Normandía y el ejército imperial entró por la Champaña, acercándose a París. En situación de ventaja, pero con prisas por terminar la operación para ocuparse de los luteranos alemanes, Carlos y Francisco negociaron la Paz de Crépy, en 1544, comprometiéndose ambos de nuevo a respetar los dominios rivales.

Victoria de Mühlberg

1547

En 1546, Carlos consiguió distintos éxitos en la llamada campaña del Danubio, asegurándose el dominio del Sur de Alemania. En 1547 las tropas imperiales atacaron el corazón de Alemania, logrando la victoria de Mühlberg. Muerto Francisco I y dominados los príncipes luteranos, Carlos se encontró con una ocasión excelente para lograr el control efectivo del Imperio y el fin del cisma protestante. No obstante, las medidas adoptadas por el emperador no tuvieron el éxito deseado.

El Tratado de Nassau

1552

A principios de 1552, Mauricio de Sajonia atacó a Carlos en Innsbruck, forzándole a huir atravesando los Alpes hacia Carintia (al sur de Austria). Tras esta derrota, en el mismo año 1552, Carlos y los príncipes protestantes firmaron el Tratado de Nassau, en el que se reconocía la licitud de la aceptación del protestantismo por cada Estado del Imperio.

Abdicación del Trono a Felipe II

1556

El 25 de septiembre de 1555 firmó con los príncipes protestantes la Paz de Augsburgo reconociendo formalmente el principio “cuius regio, eius religio”. Un mes después, el 25 de octubre, ante los Estados Generales en Bruselas abdicó en su hijo Felipe la soberanía de los Países Bajos. El 16 de enero de 1556 le cedió a Felipe la soberanía sobre los reinos de España e Italia. El 5 de febrero de 1556 concertó una tregua con Enrique II de Francia. Y en septiembre de 1556 renunció a la corona imperial en favor de su hermano Fernando. Acto seguido, embarcó con dirección a España y en febrero de 1557 llegó a Yuste, desde donde se dedicó a ayudar a su hijo en las labores de gobierno. Allí murió el 21 de septiembre de 1558.

Personas/Grupos Importantes

Diego López Pacheco

1468

Marqués de Villena; se declara a Isabel Princesa de Asturias y legal heredera al trono eliminando a Juana de la sucesión por no considerarla hija legítima del monarca sino de Beltrán de la Cueva.

Santa Sede

1476

No obstante, Isabel y Fernando se quejaron ante la Santa Sede de la participación de la alta jerarquía de la Iglesia en los asuntos temporales y del absentismo de los prelados extranjeros, y en 1482 lograron un reconocimiento práctico del derecho de suplicación para el nombramiento de las principales prebendas. En adelante, los RRCC tendieron a suplicar el nombramiento de candidatos de moralidad irreprochable y estudios universitarios, por lo que los prelados dejaron de ser parientes y aliados de las grandes familias de la nobleza.

También consiguieron otro importante logro de la Santa Sede: la concesión del Patronato Universal sobre la Iglesia de Granada, las Islas Canarias y las Indias. Este derecho permitía a los reyes la presentación al Papado de los candidatos a todos los beneficios eclesiásticos de dichos territorios e implicaba su aceptación pontificia.

La Santa Hermandad

1476

Con este fin, modernizaron una institución ya existente (desde el siglo XI), las Hermandades, que eran milicias municipales organizadas para la defensa de los ataques de los nobles, de los moros (en las zonas fronterizas) o de los bandoleros. A partir de las Hermandades, en las Cortes de Madrigal de 1476 crearon la Santa Hermandad, a petición de los representantes de la ciudad de Burgos.

La nueva institución quedó encargada de la protección del tránsito por los caminos, la represión del bandidaje y de poner fin a los crímenes en el campo. En cada municipio de más de 30 vecinos (unos 150 habitantes) se recaudaba un impuesto especial destinado a pagar dos jueces y sostener una brigada de “cuadrilleros” que actuaban en misiones de policía en su circunscripción. Los juicios eran rápidos y expeditivos, y en ellos se aplicaba la pena de forma inmediata.

La creación de la Santa Hermandad fue una medida hábil: limitó la jurisdicción de los alcaldes, actuó no solo contra los malhechores, sino también contra los nobles indisciplinados.

La Santa Hermandad fue un organismo policial y judicial, y adquirió una gran importancia en Castilla porque permitió a los RRCC de manera gradual restablecer el orden público y limpiar el campo de bandoleros. En cambio, aunque también la introdujeron en la Corona de Aragón, el intento fracasó.

Limitó la jurisdicción de los alcaldes, actuó no solo contra los malhechores, sino también contra los nobles indisciplinados.

Tomás de Torquemada

1483

En 1483 fue nombrado inquisidor general de todos los reinos de ambas coronas fray Tomás de Torquemada.

Consejo de la Suprema y General Inquisición

1483

Creado por los RRCC

En 1483 los RRCC regularizaron la Inquisición, creando un nuevo organismo, el “Consejo de la Suprema y General Inquisición”, que presidía el Inquisidor General. Por debajo, se hallaban los tribunales de las ciudades, que estaban formados por dos inquisidores, un asesor y un fiscal. La estructura se completaba con un nivel inferior, una red muy densa de colaboradores no asalariados, los llamados “familiares”, que hacían las funciones de informantes o delatores.

Papa Sixto IV

1484

En 1478, como consecuencia de los debates que tuvieron lugar en el Concilio de Sevilla sobre las desviaciones heréticas de los conversos (especialmente, de los judaizantes), el papa Sixto IV autorizó a los monarcas a nombrar inquisidores en sus reinos, con facultades para reprimir las manifestaciones de herejía y las desviaciones morales.

Papa Alejandro VI

1492

Otorga el título de Reyes Católicos a Fernando e Isabel

Hernando de Talavera

1492

Fray Hernando de Talavera, nuevo arzobispo de Granada, utilizó métodos persuasivos para promover las conversiones de la población musulmana.

Íñigo López de Mendoza

1492

El Capitán General de Granada, Íñigo López de Mendoza se ocupó del mantenimiento del orden.

Cardenal Cisneros

1495

Esta primera experiencia finalizó en 1499 con la llegada del Cardenal Cisneros, quien fue aún más enérgico en la promoción de la fe católica. Su energía provocó la revuelta del Albaicín y la consecuente represión de López de Mendoza. Los efectos fueron dobles: por un lado, se aceleró la conversión; y por otro, se produjo el levantamiento de la Alpujarra, que fue violentamente reprimido. En 1501, la conversión se convirtió en obligatoria, pasando los musulmanes a convertirse en moriscos.

Cisneros, Regente
Cardenal que actua como regente
Hasta la llegada de Carlos, following el muerte de Fernando
1506-07
Despues del muerte de Isabel hasta Felipe
Regencia en Castilla
1516-17
Despues del muerte de Felipe hasta Carlos (Fernando)???

La Liga Santa

1495

La rivalidad con Francia tuvo su principal manifestación en Italia. A lo largo de su reinado, Alfonso V el Magnánimo extendió los dominios de la Corona de Aragón en el Mediterráneo, imponiendo su autoridad real en Sicilia, Cerdeña, Córcega y Nápoles. A su muerte, en 1458, heredó el trono napolitano un hijo ilegítimo, llamado Fernando (Ferrante). Ferrante reinó hasta su fallecimiento en 1494. El papa Alejandro VI reconoció como heredero al hijo de Ferrante, Alfonso II, duque de Calabria, pero este renunció a favor de su hijo Ferrante II. Entonces, la corona napolitana fue reclamada por el rey francés, Carlos VIII, que ocupó Nápoles a principios de 1495. La reacción internacional se tradujo en la formación de la “Liga Santa”, formada por el emperador Maximiliano, Fernando el Católico, Génova, Milán y Venecia, que intervino con la excusa de que Nápoles era un reino feudatario de la Santa Sede.

Las tropas de la Liga, dirigidas por Gonzalo Fernández de Córdoba fueron ocupando progresivamente el reino napolitano, acabaron forzando la retirada de Carlos VIII y permitieron la vuelta al trono de Ferrante II en Nápoles. Tras este triunfo, en 1496 Alejandro VI otorgó a Fernando el título de Rey Católico, como compensación porque antes había otorgado el título de Rey Cristianísimo al monarca francés.

A la muerte de Ferrante II en 1496, le sucedió su tío Fadrique I (hijo de Ferrante I). El sucesor de Carlos VIII, Luis XII de Francia, reclamó el trono y en 1500 firmó con Fernando el Católico el Tratado de Chambord-Granada, pactando el destronamiento del rey napolitano y el reparto de sus dominios. No obstante, no hubo acuerdo sobre el dominio de la región de Basilicata y se desencadenó la segunda campaña de Italia.

Los contendientes finalizaron la confrontación con la firma del tratado de paz de Lyon ese mismo 1503, convirtiéndose el Gran Capitán en virrey de Nápoles. Tras el Tratado de Blois (1505), en el que se acordó la boda de Fernando el Católico con Germana de Foix, la Monarquía francesa permitió la proclamación de Fernando como rey de Nápoles en 1506.

Rey Carlos I/V

1500 - 1556

Carlos V gobernó territorios muy diversos, cuyo vínculo de unión era únicamente la persona del Príncipe. De sus padres Felipe y Juana heredó (aun en vida de esta, por causa de su reconocida incapacidad y confinamiento) los territorios que a estos les legaron sus abuelos:
o DeFernandoelCatólico:laCoronadeAragón(losReinosdeCatalunya,Aragón y Valencia) y los territorios de Italia (Nápoles, Cerdeña y Milán –desde 1525- ).
o DeIsabellaCatólica:laCoronadeCastilla(queincluíalasrecientesconquistas: Granada, Navarra y las Indias).
o De María de Borgoña: los Países Bajos (Holanda), Artois (zona de Calais) y Flandes (Bélgica).
o De Maximiliano de Habsburgo: Austria, Carniola (Eslovenia), Alsacia y el Franco-Condado (Francia), y (a partir de 1526) Bohemia, Moravia y Silesia (Rep. Checa).

Carlos fue proclamado rey de España en 1516 y electo emperador en 1519, frente a otros candidatos como Francisco I de Francia, Enrique VIII de Inglaterra y Federico III de Sajonia. En 1520 fue coronado Rey de Romanos en Aquisgrán (título previo al de emperador, dependiente del reconocimiento pontificio). Y finalmente fue coronado emperador en Bolonia en 1530.

El emperador Carlos gobernó la Monarquía Hispánica, como Carlos I, desde su llegada a la Península en 1517 hasta su abdicación en enero de 1556. De esos 40 años de reinado, solo pasó 16 en territorio español. Su absentismo fue motivado por la extensión de sus dominios y sus múltiples compromisos. Pero, si bien la llegada de Carlos creó tensiones, que desembocaron en los conflictos de las Comunidades en Castilla y las Germanías en el Reino de Valencia y en Mallorca, fue experimentando un proceso de hispanización que conllevó un notable fortalecimiento de las instituciones en Castilla y Aragón.

Tras la muerte de Fernando el Católico a principios de 1516, su nieto Carlos heredó las coronas de Castilla y Aragón, en calidad de gobernador y administrador, en nombre de su madre Juana, legítima heredera, pero reconocida por las Cortes como incapaz para el gobierno. Y en espera de la llegada del nuevo rey, el Cardenal Cisneros y el arzobispo de Zaragoza, Alfonso de Aragón (hijo ilegítimo de Fernando con la noble catalana Aldonza Ruiz de Ivorra), fueron nombrados regente de Castilla y Lugarteniente General de Aragón, respectivamente.

Junta Santa

1520

La oleada de disturbios culminó en la formación, por iniciativa de la ciudad de Toledo, de la “Junta Santa” en Ávila. La situación de revuelta se generalizó cuando las tropas reales enviadas por Adriano de Utrecht para reprimir la protesta de Segovia incendiaron Medina del Campo, que se había negado a hacerles entrega de su artillería. La rebelión se extendió a nuevas poblaciones. La Junta Santa se constituyó como órgano superior, representando a la comunidad, pidiendo el sometimiento al derecho castellano, y el sometimiento del rey al pueblo. Como órgano superior de gobierno no obedecía al Consejo Real. A fines de agosto de 1520 las ciudades rebeldes castellanas habían formado un ejército, dirigido por Juan de Padilla, que decidió ir a Tordesillas, donde estaba la reina Juana, la cual no se decantó por ningún bando.

Programa Junta Santa de Ávila
Representa a la comunidad
Pide sometimiento poder real al derecho castellano
Pacto rey-pueble (cortes)/dualismo político (reino por encima del rey)
*derecho a plantear quejas antes de votar impuestos
Órgano superior de gobierno
Desaprueba al Consejo
Ayuntamientos sustituidos por “comunidades”
Regente desautorizado (no tiene derecho asumir regencia del reino)
Los moderados abondonan la lucha y aparecen las fuerzas reales

Solimán

1520

Fue el sultán del imperio otomano entre 1520 y 1566.

Solimán inició su ofensiva conquistando en 1522 la isla de Rodas. Así mismo, encontró otro punto de apoyo en Barbarroja, quien desde Argel organizó numerosos ataques de corsarios berberiscos sobre las costas napolitanas, el Levante español y las islas Baleares, Córcega, Cerdeña y Sicilia.

Los Principes Alemanes

1520

Los príncipes alemanes y la Reforma Protestante.
o Dieta de Worms, 1521
o Dieta de Augsburgo, 1530 o Liga de Smalkalda, 1531

Pese al título imperial, fuera de sus territorios patrimoniales, Carlos V tenía poco margen de maniobra para contrarrestar el particularismo de los príncipes alemanes, la distancia y la extensión del protestantismo hicieron que los estados alemanes se alejasen progresivamente de la autoridad imperial. Su política respecto al Luteranismo fluctuó entre el deseo de terminar con la Reforma y el deseo de evitar su extensión por medio de la negociación (lo que le enfrentó con la Santa Sede).

El Papado no promovió los objetivos internacionales del emperador, pese que Carlos creía tener derecho a contar con dicho apoyo. Igual que otros gobernantes en Europa, el Papa sentía cierto recelo del poder territorial del emperador. Y junto a los motivos políticos, tampoco estaba muy contento con ciertas prerrogativas religiosas adquiridas o asumidas por Carlos:
o Por una parte, en 1523, Carlos V consiguió de Adriano VI (de Utrecht) la concesión perpetua del derecho de presentación de los obispados españoles.
o Y por otra, la Santa Sede tampoco vio con buenos ojos el interés del emperador por convocar un Concilio General para tratar temas como la decadencia moral de la Curia o el cisma protestante.

Por último, cabe destacar la importancia que Carlos V le concedió a la extensión de los territorios conquistados en el Nuevo Mundo.

Adriano de Utrecht

1522

Papa y regente de Castilla en el reinado de Carlos I

Francisco I

1526

Francisco I, rey de Francia, pretendió el trono imperial y siempre mantuvo una actitud de constante hostilidad respecto a Carlos V.

La Liga de Cognac o Liga Clementina

1526

Tras recuperar la libertad, Francisco incumplió el Tratado de Madrid. Consciente de su debilidad, recurrió a la diplomacia y convenció a varios Estados (Venecia, Florencia, el Papado, Inglaterra) para formar la Liga de Cognac o Liga Clementina (Clemente VII), alertándoles del peligro que conllevaba el creciente poder imperial.

En 1527, los turcos frenaron sus avances y las tropas imperiales tuvieron ocasión de recuperar Milán. Y a continuación decidieron presionar a Clemente VII para que abandonase la Liga de Cognac.

Felipe II "El Prudente"

1527 - 1598

Felipe II fue considerado en su tiempo como el monarca más poderoso de la Cristiandad. Nació en Valladolid, el 21 de mayo de 1527. Pasó muchos años de su infancia separado de su padre e Isabel de Portugal murió en 1539, cuando solo tenía 12 años. En calidad de monarca, Felipe II asumió el principio de confundir y gobernar, y fue un trabajador incansable.

Felipe II estuvo casado cuatro veces:
o En 1543, se desposó con su prima hermana María Manuela de Portugal, nacida también en 1527. Pero dos años después, enviudó tras la muerte de María en el parto de su primer hijo, el Infante Don Carlos.
o En 1554 se casó con la reina de Inglaterra, María I Tudor (hija de Enrique VIII y Catalina de Aragón, nacida en 1516).
o En 1560, como consecuencia del Tratado de Cateau-Cambrésis, se desposó con la nieta de Francisco I de Francia, Isabel de Valois (nacida en 1546). Felipe tuvo con ella dos hijas, Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela.
o Movido por la necesidad de tener un heredero varón, en 1570 Felipe se casó con su sobrina Ana de Austria (nieta del emperador Fernando, hermano de Carlos V, nacida en 1549). Ana le dio cinco hijos:
􏰀 Cuatro varones: Fernando (1571-1578), Carlos Lorenzo (1573-1575), Diego Félix (1575-1582) y Felipe (1578-1621). Y una niña: María (1580-1583).

De todos ellos, solo uno sobrevivió el Infante Felipe, su último hijo varón, que acabaría
siendo Felipe III. Ana murió en 1580, pocos días después del parto de su hija María.

El Rey Prudente fue un hombre profundamente religioso. Tenía una concepción providencialista del poder, por lo que siempre trataba de obtener y retener el favor de Dios. Por ello, prestaba una especial atención a la rectitud moral de sus ministros, trataba de ser justo en todas sus decisiones y solía ser piadoso y clemente.

Su ejercicio en el arte de reinar comenzó en 1543, cuando su padre le encomendó la regencia de la Monarquía Hispánica, con el apoyo de un selecto grupo de consejeros (el Cardenal Tavera, Francisco de los Cobos, Juan de Zúñiga o el Duque de Alba) y de las llamadas Instrucciones de Palamós. En 1546 recibió el título de Duque de Milán. En 1551 volvió a España, comenzando a compartir con el rey las responsabilidades del gobierno. En 1554 se casó con María I Tudor, convirtiéndose en rey consorte de Inglaterra. De allí se trasladó a Flandes, donde en 1555 recibió de su padre la soberanía de los Países Bajos y en 1556 la de los reinos de la Monarquía Hispánica. En 1558 quedó solo al frente del gobierno de la corona española, tras el fallecimiento de su padre, y dejó también la corona inglesa tras la muerte de su segunda mujer, María Tudor. En septiembre de 1559, Felipe II volvió a la Península Ibérica. Felipe II murió en El Escorial el 13 de septiembre de 1598. Fue sucedido por su hijo Felipe III.

La Liga de Schmalkalden

1530

Grupo protestante.

Ante un posible uso imperial de la fuerza, los protestantes reforzaron su posición política con la formación de la Liga de Schmalkalden. Carlos quiso evitar la violencia y le solicitó al papa la convocatoria del Concilio, pero Clemente VII se negó.

Clemente VII

1530

Papa desde 1524 hasta 1530.

Paulo III

1530

Por otra parte, Clemente VII fue sucedido en el solio pontificio por Paulo III, un papa reformista y partidario del Concilio.

Carlos de Seso

1550

El inspirador del grupo de ilustrados de Valladolid fue Carlos de Seso, un seglar italiano, llegado a España hacia 1550. No obstante, el miembro más destacado fue el doctor Agustín de Cazalla, canónigo de Salamanca. Cuando la Inquisición intervino, el movimiento ya tenía conexiones en Zamora, Palencia, Toro y Logroño. Valdés logró el permiso pontificio para poder enjuiciar a los mitrados y para condenar a muerte a los herejes, aunque se arrepintiesen y pidiesen misericordia, y terminó con ellos organizando dos autos de fe en 1559.

Comunidades Protestantes de Sevilla y Valladolid

1557

Estas medidas represoras tenían sentido en la mente de los gobernantes no solo por la fuerza que estaba adquiriendo la reforma en Europa, sino también porque en 1557 y 1558 fueron descubiertas en Sevilla y Valladolid dos “comunidades protestantes”, que más que Iglesias organizadas parecían reuniones de iluminados (cristianos que creían que mediante la oración podían llegar a un estado tan perfecto, que no necesitaban practicar los sacramentos ni las buenas obras, y se sentían libres de pecado independientemente de sus actos).

El inspirador del grupo de Valladolid fue Carlos de Seso, un seglar italiano, llegado a España hacia 1550. No obstante, el miembro más destacado fue el doctor Agustín de Cazalla, canónigo de Salamanca. Cuando la Inquisición intervino, el movimiento ya tenía conexiones en Zamora, Palencia, Toro y Logroño. Valdés logró el permiso pontificio para poder enjuiciar a los mitrados y para condenar a muerte a los herejes, aunque se arrepintiesen y pidiesen misericordia, y terminó con ellos organizando dos autos de fe en 1559.

Prácticamente al mismo tiempo, fue descubierto otro brote protestante en Sevilla. El grupo sevillano se extendió en torno a dos focos de actividad: el monasterio jerónimo de San Isidro y la casa de Juan Ponce de León. Fueron juzgadas por la Inquisición más de 800 personas. La acción represiva de Valdés no terminó con estas dos acciones. Su mayor objetivo fue el arzobispo de Toledo y primado de la Iglesia española, Bartolomé de Carranza1. El interés suscitado se fundamenta en varios motivos convergentes:
- La envidia personal del inquisidor Valdés ante la promoción de Carranza al arzobispado toledano.
- La enemistad del teólogo Melchor Cano, rival académico de Carranza en la Universidad de Valladolid.
- La oposición de las altas familias toledanas, a las que no gustaba el origen humilde del dominico.
- La falta de apoyo entre los prelados españoles, molestos por las acusaciones de Carranza en relación con el elevado absentismo episcopal.
- Y, a más alto nivel, los problemas surgidos entre Felipe II y el papa Pío IV. Tras la muerte de Paulo IV en 1559, Felipe II intentó influir en el cónclave de forma que se eligiera a un pontífice manejable y proclive a los intereses de España. Resultó elegido otro candidato, Pío IV, y pronto las relaciones entre ambos fueron empeorando.

Antonio Perez

1589

La situación se agravó considerablemente tras la llegada a Zaragoza de Antonio Pérez2, huido de Castilla. Pérez fue condenado a muerte en Madrid y en Aragón, el monarca le acusó ante el Tribunal del Justicia. Ante la lentitud del proceso judicial, Felipe II decidió retirar los cargos y acudió al único tribunal contra el que no podían prevalecer los fueros de Aragón o la autoridad del Justicia: la Inquisición. Pérez no era sospechoso de herejía, pero en 1591 el confesor real, Diego de Chaves, le acusó y fue llevado a la prisión del Santo Oficio en Zaragoza. Sus partidarios organizaron un tumulto y liberaron a Pérez, retornándole a la prisión del Justicia. Felipe II ordenó la devolución de Pérez a la prisión del Santo Oficio. No obstante, en el intento, sus partidarios derrotaron a la guardia regia y pusieron en libertad al antiguo secretario de Estado. Entonces, los rebeldes se apoderaron de la ciudad. Fuera de Zaragoza, la nobleza y la mayoría de las ciudades apoyaron la causa real. Felipe II reunió un ejército que apenas halló oposición. Pérez y sus colaboradores huyeron al Béarn. En 1592 finalizó la resistencia.

Con la intención de hacerse indispensable para el monarca, el secretario de Estado quiso aprovecharse de las tensiones entre el rey y su hermanastro D. Juan de Austria. Pérez presentó como subversiva la actitud de D. Juan, gobernador de los Países Bajos, que estaba negociando de forma independiente con el papa y con el partido católico francés con el fin de ganar aliados para invadir Inglaterra.

D. Juan de Austria envió a la corte a su secretario personal, Juan de Escobedo, con el fin de aclararle al monarca sus planes y sus necesidades en los Países Bajos. Pérez temió que sus intrigas fuesen descubiertas y consiguió que Felipe II aprobase su propuesta de eliminar a Escobedo.

No obstante, tras la muerte de D. Juan de Austria, el monarca pudo acceder a su documentación y conocer la licitud de sus intenciones. Así, comprendió el engaño de Pérez y en 1579 ordenó su arresto.

Ideas/Pensamientos del Tiempo

Estado Moderno

1480 - 1516

Los mecanismos que utilizaron los monarcas para el fortalecimiento del Estado Moderno fueron, fundamentalmente, tres:

1) El control de la administración de justicia.
En el Estado Moderno, una de las máximas fundamentales era que la justicia real era la superior, la soberana. Por ello, para los monarcas, la justicia era el signo de su autoridad respecto a todos sus súbditos.
En primera instancia, la jurisdicción municipal era ejercida por los corregidores o alcaldes reales. Designados por los monarcas, los corregidores se constituyeron en agentes eficaces de la política centralizadora de la Corona, hasta tal punto que terminaron con la autonomía jurisdiccional de los municipios.
En segunda instancia, la jurisdicción correspondía a dos chancillerías, la de Valladolid (creada en 1371 y fija desde 1489 en virtud de las Ordenanzas de Medina del Campo) y la nueva de Granada (creada en 1504). El límite jurisdiccional de ambas estaba situado en el río Tajo. Las chancillerías contaban con el siguiente personal: un presidente, 8 oidores letrados (jueces de designación real por un año), varios alcaldes, dos procuradores fiscales, dos abogados de pobres, un número variable de relatores y 12 escribanos. Estaban divididas en tres salas, dos de asuntos civiles y apelaciones y una de causas criminales.
En última instancia, los casos llegaban al Consejo Real, o consejo privado del soberano, lo que suponía en la práctica que los reyes controlaban, por medio de este tribunal supremo, la administración de justicia. Las funciones del Consejo Real eran tanto judiciales como administrativas. Los procedimientos de despacho eran elaborados por sus secretarios, quienes preparaban las sesiones y daban forma a las actas; con el tiempo estos secretarios ganarían importancia política al ser ellos quienes “despachasen” directamente con el rey, convirtiéndose en colaboradores directos del soberano.

2) La creación de un cuerpo de burócratas especializados.
La creación de un cuerpo de burócratas especializados fue el segundo medio de acción de un Estado que tenía nuevas necesidades, relacionadas con su voluntad de incrementar su control sobre la sociedad, la política, la economía y la justicia. Estos burócratas son los juristas.
Con la irrupción del letrado en la administración cambió la vía de acceso a los servicios burocráticos: la formación, el saber y los méritos individuales empezaron a primar sobre la herencia nobiliaria.
El reconocimiento social y profesional del mérito personal es, según Maravall, una manifestación más del individualismo renacentista.

3) Y la creación del ejército permanente.
Para ello, establecieron el reclutamiento forzoso, promovieron la fabricación de armas y la formación de especialistas. El ejército se convirtió así en una pieza esencial del autoritarismo regio. Los RRCC rompieron con la tradición medieval en la formación de ejércitos, ya que estos eran constituidos en situación de necesidad por tropas particulares y privadas.
Para ello se establece el reclutamiento, la artillería y la formación de expertos, con lo que el ejército pasaría a ser del Estado. Estos tres puntos sirvieron para reducir o controlar todo aquello que pusiese trabas a la autoridad de los monarcas, de forma que crea un Estado más autoritario, donde el poder realmente lo ejercen los reyes y no depende de los nobles.

La Iglesia Abajo de los RRCC

1480

Los RRCC también quisieron afirmar su autoridad frente a la Iglesia; de hecho, fueron los primeros monarcas hispánicos que sistematizaron el uso de una línea política religiosa regalista, al pretender un pleno control de los asuntos temporales de la Iglesia en sus reinos. Por ello, su política religiosa se orientó a incrementar los ingresos procedentes del estamento clerical y a tratar de aprovechar su influencia sobre las voluntades del pueblo, controlando a la jerarquía eclesiástica.

En primer lugar, los monarcas católicos lograron reforzar el derecho real de suplicación. Este derecho permitía a los reyes castellanos suplicar a los sumos pontífices el nombramiento de determinados eclesiásticos en las sedes episcopales y en los beneficios vacantes. Los papas se reservaban el derecho de complacer o no las súplicas reales.

Otra línea de la política religiosa de los monarcas fue elevar el nivel intelectual y moral del clero. En este sentido, cabe destacar la reforma de las órdenes religiosas, autorizada por el papa Alejandro VI, y promovida por el franciscano Cisneros. El prelado trabajó para impedir que las riquezas territoriales de los grandes monasterios constituyeran un problema para el Estado y erradicó lenta, pero progresivamente, la relajación moral de las comunidades conventuales.

Las Cortes Abajo de los RRCC

1480

Las funciones fundamentales de las Cortes eran las siguientes:
o Votar impuestos directos que la Monarquía solicitaba como subsidio al Reino. o Reconocer al heredero del trono.
o Prestar el preceptivo juramento al nuevo rey.
o Servir a los estamentos para realizar todo tipo de súplicas y peticiones.

En la Corona de Castilla intentaron disminuir el poder de las Cortes de dos formas:
1) Reduciendo la representación de la nobleza y el clero.
2) Reduciendo el número de ciudades con derecho a voto a 18: Burgos, León,
Zamora, Toro, Salamanca, Segovia, Ávila, Valladolid, Soria, Toledo, Córdoba, Murcia, Jaén, Cuenca, Madrid, Guadalajara, Sevilla y Granada (desde 1498).

La Corona castellana procuró controlar o influir sobre los nombramientos de los procuradores o representantes de las ciudades en las Cortes. Eran elegidos por los concejos municipales, con la intermediación del corregidor, en su calidad de presidente de los ayuntamientos. En la Corona de Aragón, por el contrario, las Cortes mantuvieron su fuerza y no se produjo, como en Castilla, la victoria de la realeza sobre las asambleas estamentales.

Inquisición (RRCC)

1482 - 1492

No obstante, la medida más importante adoptada por los RRCC para vigilar la ortodoxia doctrinal y moral de los súbditos de sus reinos fue la creación del Santo Oficio de la Inquisición. En 1478, como consecuencia de los debates que tuvieron lugar en el Concilio de Sevilla sobre las desviaciones heréticas de los conversos (especialmente, de los judaizantes), el papa Sixto IV autorizó a los monarcas a nombrar inquisidores en sus reinos, con facultades para reprimir las manifestaciones de herejía y las desviaciones morales. Desde este momento, el nuevo Tribunal eclesiástico quedó bajo la dependencia del Estado y supeditado al control real.

En 1483 los RRCC regularizaron la Inquisición, creando un nuevo organismo, el “Consejo de la Suprema y General Inquisición”, que presidía el Inquisidor General. Por debajo, se hallaban los tribunales de las ciudades, que estaban formados por dos inquisidores, un asesor y un fiscal. La estructura se completaba con un nivel inferior, una red muy densa de colaboradores no asalariados, los llamados “familiares”, que hacían las funciones de informantes o delatores.

En 1482 la nueva Inquisición se extendió también a los reinos de la Corona de Aragón, lo que suscitó una dura oposición dada la utilidad política que tendría el Santo Oficio para el ejercicio de la autoridad real en dichos territorios. Y en 1483 fue nombrado inquisidor general de todos los reinos de ambas coronas fray Tomás de Torquemada.

El procedimiento seguía pautas bien establecidas:
o Edicto: invitación a denunciarse a sí mismo o a los demás.
o Recogida de denuncias, que se guardaban en secreto (se denegaban siempre las
anónimas), con lo que el acusado no sabía nunca quién le acusaba.
o Estudio por teólogos (“calificadores”) de las denuncias, quienes decidían si
procedía perseguir judicialmente al denunciado.
o Formulación de la petición de arresto por el fiscal.
o El acusado era invitado a confesar espontáneamente de sus errores, y se le leían
las acusaciones. La tortura no era obligatoria, sino accesoria y, desde luego, no era privativa del procedimiento inquisitorial, sino habitual en todo el procedimiento penal del Antiguo Régimen.
o Una vez que el acusado conocía sus acusaciones, podía preparar su defensa con un abogado.
o Auto de fe (pronunciamiento de la condena): reconciliados (con sambenito) o condenados a muerte (al quemadero)

Renacimiento Español

1492 - 1600

Presencia en el Atlántico

1492

La Monarquía castellana siempre tuvo interés por tener presencia en el Atlántico, conocedora de los beneficios que los portugueses estaban consiguiendo en la costa occidental de África, de forma que se conquistaron plazas como Melilla, Orán o Argel. Por ello, desde principios del siglo XV, pretendieron con mayor o menor intensidad la conquista de las Islas Canarias. (1402 Lanzarote, 1452 la Gomera). Una tras otra, las islas fueron cayendo en poder castellano (Gran Canaria en 1483, La Palma en 1492 y Tenerife en 1495). A raíz de la llegada de Colón a las Indias, las Canarias ganaron gran importancia estratégica por su valor como escala.

Por otra parte, el descubrimiento del Nuevo Mundo causó un impacto espectacular en Europa. Los RRCC dieron una gran difusión a la carta de Colón en que relataba su llegada a las Indias. Y para asegurarse los derechos sobre las tierras descubiertas, iniciaron actividades diplomáticas ante la Santa Sede para conseguir de Alejandro VI la revisión del Tratado de Alcaçovas. Las gestiones propiciaron en 1493 la expedición de una serie de bulas llamadas “Alejandrinas”, que les otorgaron el derecho de conquista y evangelización de las nuevas tierras descubiertas. Un año más tarde, en 1494, los RRCC y Juan II de Portugal negociaron la revisión del Tratado de Alcaçovas firmando el Tratado de Tordesillas. En este, se dividió el Océano Atlántico y los territorios adyacentes mediante una línea meridiana (370 leguas al Oeste de Cabo Verde), esto permitió a Portugal conquistar Brasil.

Políticas Exteriores (Matrimonios)

1495

Los éxitos exteriores de Fernando se basaron en medios tanto tradicionales como novedosos:

Tradicionales. La política matrimonial de los RRCC se orientó a la búsqueda de la alianza con Portugal y a la oposición a Francia, que tenía intereses sobre territorios pertenecientes a o aspirados por la Corona de Aragón.

Portugal: Para mejorar las relaciones con Portugal, los RRCC casaron a dos hijas con príncipes portugueses:
o La princesa Isabel con el príncipe Alfonso, el heredero, y al morir este, con su primo Manuel I el Afortunado, rey desde 1495.
o Al morir Isabel, el rey viudo se casó con otra de las hijas de los RRCC, María.

Imperio:
o Juan, el heredero con Margarita de Austria.
o Juana la Loca con Felipe el Hermoso.

Inglaterra:
o Catalina de Aragón, con el príncipe de Gales, Arturo, y tras su muerte, con su hermano Enrique, el que sería Enrique VIII.

Aunque Isabel y Fernando ya habían casado a su primogénita Isabel con el príncipe Alfonso de Portugal, aún tenían varios hijos casaderos: el príncipe heredero Juan y la infanta Juana. A su vez, el emperador Maximiliano I (Habsburgo) tenía dos hijos edades muy similares: Felipe y Margarita. El doble acuerdo matrimonial tuvo efecto en 1496.

Por otra parte, los RRCC también buscaron la alianza con Inglaterra por medio de enlaces matrimoniales. En 1489 prometieron a su hija menor Catalina (nacida en 1485) con el príncipe de Gales, Arturo, heredero del rey Enrique VII. El matrimonio tuvo lugar a finales de 1501, pero unos meses después, en abril de 1502, el príncipe murió. Para mantener viva la alianza, las coronas acordaron un nuevo matrimonio de la infanta con el nuevo heredero. El matrimonio tuvo lugar en 1509, poco antes de su coronación.

El Problema Sucesorio de Carlos I

1504 - 1516

Los RRCC tuvieron seis hijos. Ello hizo que el orden de la sucesión cambiase varias veces:
o Su primogénita, Isabel, fue jurada como heredera en las Cortes de Madrigal de 1476 (a los 6 años).
o Pero en 1478 nació su hermano Juan, que fue jurado heredero en las Cortes de Toledo de 1480.
o Los RRCC tuvieron cuatro hijos más: Juana (nacida en 1479), María (en 1482), Catalina (en 1485) y Pedro (en 1488; murió en 1490).

En 1497 el príncipe Juan murió, siendo proclamada heredera de nuevo su hermana mayor, Isabel. No obstante, ésta también murió un año después (1498). Por tanto fue designada heredera de las Coronas de Castilla y Aragón la siguiente en la línea sucesora, la Infanta Juana, casada con Felipe de Habsburgo (hijo del emperador Maximiliano).

Isabel la Católica falleció el 26 de noviembre de 1504. En ausencia de los nuevos reyes, que estaban en Flandes, las Cortes de Toro de 1505 cumplieron con la última voluntad de Isabel y nombraron a Fernando gobernador de la Corona de Castilla.

Felipe reaccionó buscando el apoyo de los nobles contrarios a los RRCC (los duques de Medinasidonia, Nájera y Béjar, el marqués de Villena, el conde de Benavente y el señor de Belmonte) y del rey de Francia, Luis XII, con quien pactó en 1504 la boda de su hijo Carlos con una hija del rey francés, llamada Claudia. El Rey Católico volvió a hacer gala de su habilidad diplomática alcanzando una sorprendente alianza con el mismo monarca francés mediante la firma de un tratado en Blois (1505), por el que se comprometió a casarse con Germana de Foix (sobrina de Luis XII) y a colocar en el trono de Nápoles al primer hijo que tuviesen.

Esta maniobra y la firma de un acuerdo con Felipe, la Concordia de Salamanca, permitieron a Fernando ejercer como gobernador hasta la llegada en 1506 de Felipe y Juana a la Península. Felipe y Fernando negociaron personalmente y en virtud de la Concordia de Benavente, el “Viejo Catalán” renunció contra su voluntad a la gobernación de Castilla y aceptó que esta recayese en Felipe, dado el estado de Juana, a cambio de diversas rentas.

Las Cortes de Valladolid reconocieron a Juana como reina y a Felipe como rey consorte, al tiempo que juraron heredero al príncipe Carlos. Poco después, el 25 de septiembre de 1506 murió inesperadamente Felipe I el Hermoso. La Gobernación del Reino fue asumida por el Canciller Mayor de Castilla, el Cardenal Cisneros, arzobispo de Toledo.

Juana impuso su voluntad y la de su madre Isabel y decidió ofrecer el gobierno de Castilla a su padre Fernando, en contra de la facción nobiliaria felipista, que era partidaria de la tutela del emperador Maximiliano hasta la mayoría de edad del heredero Carlos. Fernando recibió la noticia en Italia y emprendió el camino de vuelta a Castilla. Y a mediados de 1507 asumió de nuevo la regencia. Fernando recluyó a su hija Juana en Tordesillas. En los años siguientes, desarrolló una política de conciliación con la nobleza y premió a los partidarios más fieles (Cisneros obtuvo el capelo cardenalicio).

Fernando murió el 23 de enero de 1516. La gobernación de Castilla volvió de nuevo a las manos del Cardenal Cisneros (2a regencia), y Aragón quedaba en manos de Alfonso de Aragón, a la espera de la llegada de Carlos de Gante.

La Reforma

1517 - 1648

La Unidad del Cristianismo

1520

La suprema misión que asumió Carlos V tenía relación con el ideal medieval de Cruzada: promover la unidad de la Cristiandad bajo el gobierno imperial y su defensa contra los musulmanes: “un monarca, un imperio y una espada”. No obstante, no llevó a cabo su ideal imperial por completo. En la mayoría de las ocasiones, actuó en defensa de las partes integrantes de su herencia.

El Problema del Protestantismo

1530

El problema del protestantismo fue el que acabó arruinando la política de Carlos V. El emperador era completamente contrario a la herejía, pero no pudo disponer de medios para acabar con ella, tal como hizo en España y en los Países Bajos. Los conflictos en España (las Comunidades y las Germanías) y las dos primeras guerras con Francia impidieron a Carlos V dedicar toda su atención a la cuestión protestante.

Tras la Paz de Cambrai (1529) y la coronación imperial, en 1530 Carlos se dirigió a Alemania y convocó la Dieta de Augsburgo. Se planteó tres opciones para resolver la controversia luterana:
o Buscar la solución en un Concilio General.
o Reprimir el cisma por la fuerza.
o Procurar un arreglo pacífico por la vía de la negociación.

Ante un posible uso imperial de la fuerza, los protestantes reforzaron su posición política con la formación de la Liga de Schmalkalden. Carlos quiso evitar la violencia y le solicitó al papa la convocatoria del Concilio, pero Clemente VII se negó. Agotadas las dos vías pacíficas, Carlos V reconoció no tener fuerza para una represión violenta y aplazó la resolución del problema. Se limitó a conseguir la coronación de su hermano Fernando en Aquisgrán como Rey de Romanos, asegurando la continuidad dinástica al frente del Imperio, y una generosa ayuda.

Por otra parte, Clemente VII fue sucedido en el solio pontificio por Paulo III, un papa reformista y partidario del Concilio. Firmada la Paz de Crépy en 1544, el emperador pudo centrarse de nuevo en la cuestión protestante.

En 1545, Carlos V intentó sin éxito negociar un acuerdo en la Dieta de Worms. Allí, Carlos se convenció de la imposibilidad de solucionar la ruptura por las vías pacíficas y solicitó a la Santa Sede ayuda para enfrentarse militarmente a la Liga de Schmalkalden. Paulo III aceptó la petición y le envió dinero y tropas. En 1546, Carlos convocó una nueva Dieta en Ratisbona, pero las negociaciones fracasaron de nuevo al abandonar la ciudad los teólogos protestantes. Poco después, el emperador declaró proscritos a Juan Federico de Sajonia y Felipe de Hesse (dos de los príncipes luteranos más influyentes), lo que dio inicio a la guerra contra la Liga.

En 1546, Carlos consiguió distintos éxitos en la llamada campaña del Danubio, asegurándose el dominio del Sur de Alemania. En 1547 las tropas imperiales atacaron el corazón de Alemania, logrando la victoria de Mühlberg. Muerto Francisco I y dominados los príncipes luteranos, Carlos se encontró con una ocasión excelente para lograr el control efectivo del Imperio y el fin del cisma protestante. No obstante, las medidas adoptadas por el emperador no tuvieron el éxito deseado.

En 1548, Carlos trató de solucionar el problema religioso con independencia del Papado, proponiendo un compromiso llamado Interim, en el que imponía a los protestantes el respeto a la doctrina católica y a la autoridad del Papa, y les hacía determinadas concesiones en materias de disciplina y liturgia. El documento no satisfizo ni a los protestantes ni a la Iglesia Romana y quedó sin efecto.

Políticas de Felipe II

1556

Felipe II heredó de su padre una maquinaria administrativa que buscaba el equilibrio entre una cierta autonomía regional y la mayor centralización posible del poder en la figura del emperador. No obstante, se alejó de la idea imperial para forjar un gobierno de carácter nacional ultra-castellano, en el que Castilla era la metrópoli, Madrid la sede de la administración y el papel de las Cortes quedó prácticamente reducido a la aprobación de servicios.

Felipe II desarrolló un sistema de gobierno peculiar, en el que la figura del rey era la base del gobierno. El objetivo principal del monarca era conocer todos los asuntos y tomar todas las decisiones. Fiel a su principio de confundir y gobernar, solía contradecir a menudo las decisiones propuestas por sus consejos y presentadas en consulta, sin informarles de ello.

El gobierno de Felipe II se encontró con distintos problemas de tipo administrativo:
􏰀 La extensión de sus dominios y la dificultad de las comunicaciones.
􏰀 La lentitud de las decisiones, provocada por la acumulación de papeles.
􏰀 El afán por ser el único poseedor de la información.
􏰀 La falta de coherencia de las recomendaciones de los Consejos.
Pese a todas estas dificultades, Felipe II desarrolló muchos cambios en el sistema de gobierno.

En relación con los territorios dependientes (Italia, Portugal, Flandes, Aragón y las Indias), continuó la línea de su padre, responsabilizando de la administración a representantes de la alta nobleza o a miembros cercanos a la familia real. No obstante, fiel a su estilo de gobierno, controló hasta las decisiones y acciones más insignificantes de los virreyes y los gobernadores.

Aunque la “monarquía personal” fue el principal órgano de gobierno, ni siquiera Felipe II pudo prescindir de las instituciones. El Consejo de Estado siguió perdiendo importancia. Felipe II controló directamente las decisiones de política exterior, por lo que solo le realizó encargos de poca importancia.

Felipe II contaba con un selecto grupo de consejeros de confianza, especializados en los temas de los distintos territorios componentes de la Monarquía como:
- El Duque de Alba (Castilla).
- Ruy Gómez da Silva (Portugal).
- Luis de Requesens (Cataluña).
- Juan de Idiáquez (Provincias Vascongadas).
- Cardenal Granvelle (los Países Bajos).

Por otra parte, Felipe II profesionalizó plenamente los consejos regionales (Castilla, Aragón, Italia, Portugal, los Países Bajos y las Indias); y los utilizó para imponer un control centralizado sobre todos sus dominios. Desempeñaron funciones ejecutivas, legislativas y judiciales. Casi todos los cargos de los consejos fueron ocupados por juristas profesionales, con titulación universitaria. Los nobles fueron promovidos a virreinatos, gobernaciones y embajadas extranjeras. También ocuparon cargos en la administración interior y ocasionalmente en los consejos (aparte del Consejo de Estado).

Por último, cabe destacar la importancia que adquirieron los secretarios reales. Los secretarios eran el nexo entre el rey y los consejos. Cada Consejo tenía adscrito uno. Dado el crecimiento de las gestiones administrativas, los secretarios ganaron en importancia ya que de ellos dependía el tráfico de la documentación en ambas direcciones. El secretario de Estado (del Consejo de Estado) era el más importante.

Problemas Financieros

1558

Siendo príncipe regente, Felipe II mostró cierto interés por intentar adecuar los gastos a los ingresos disponibles. No obstante, al acceder al trono, y pese a que heredó de Carlos I una deuda de unos 25 millones de ducados, cambió por completo de planteamiento hacendístico: al igual que su padre, consideró imprescindibles los gastos e intentó conseguir los recursos necesarios para poder afrontarlos.

A comienzos de su reinado, los gastos de la Hacienda real ascendían anualmente, en tiempos de paz, a unos 3.125.000 ducados. Se repartían de la siguiente forma:
􏰀 Casas reales
􏰀 Gobierno central, administración de justicia y administración municipal
􏰀 Diplomacia (embajadores, sobornos y propinas)
􏰀 Ejército de tierra (guardia real, guarniciones permanentes, artillería,
fortificaciones)
􏰀 Armada naval (galeras del Mediterráneo y flota de Indias)
􏰀 Intereses de préstamos

􏰀 En tiempos de guerra, los gastos podían crecer considerablemente, ya que
organizar un ejército con 45.000 soldados y artillería podía costar unos 3.000.000 ducados.
Para hacer frente a estos gastos, Felipe II contaba con ingresos anuales de distintas procedencias. A principios de su reinado, eran los siguientes:
􏰀 Rentas ordinarias (alcabala, tercias reales, aduanas y otros impuestos menores)
􏰀 Servicios votados por las Cortes
􏰀 Rentas de gracia pontificia (cruzada, subsidio, órdenes militares)
􏰀 Remesas indianas (minas de plata y, en menor medida, trata de esclavos)

Felipe II se encontró con distintos obstáculos, que dificultaron la obtención de rentas:
􏰀 La ineficacia del sistema de recaudación, basado en el arrendamiento y el cobro por particulares.
􏰀 Los privilegios legales de los reinos orientales.
􏰀 La escasa aportación de los estados dependientes.
􏰀 La inexistencia de un banco estatal y la dependencia de banqueros
privados.

Ante el desequilibro hacendístico, Felipe II utilizó distintas medidas para incrementar
los ingresos reales:
􏰀 Subir los impuestos ordinarios.
􏰀 Vender juros (títulos de deuda pública).
􏰀 Vender propiedades de las órdenes militares (con autorización pontificia).
􏰀 Solicitar préstamos a particulares.
Las medidas hicieron efecto, ya que al final del reinado, los ingresos anuales habían crecido considerablemente.

Como podemos apreciar, los ingresos de las Indias crecieron considerablemente durante el reinado de Felipe II. Pese a ello, fueron ingresos inesperados y su volumen otorgó a la Monarquía Hispánica el poder suplementario de que gozó durante el siglo XVI. Por otra parte, hemos de señalar que Castilla fue la principal fuente de ingresos para Felipe II. En los estados dependientes (Países Bajos, Milán, Nápoles y Sicilia) los ingresos generados eran absorbidos en su práctica totalidad por sus propias necesidades.

Las consecuencias de las medidas adoptadas por Felipe II fueron negativas para la economía de sus reinos hispánicos:
􏰀 Devaluación de la moneda.
􏰀 Inflación.
􏰀 Incremento de la trata negrera.
􏰀 Incremento de la explotación de los indios en las minas.
􏰀 Miseria del campesinado castellano.
􏰀 Endeudamiento progresivo de la Hacienda Real.

Felipe II tuvo que declarar tres bancarrotas a lo largo de su reinado: en 1557, 1575 y 1596. Incapaz de hacer frente a los intereses de los préstamos, hubo de suspender pagos y se comprometió a devolver el dinero a largo plazo, o a los acreedores títulos de deuda pública llamados “juros”, que obligaban al Estado a pagar anualmente a su titular, a modo de intereses, un 5% del total de la deuda contraída. Felipe II acabó dejando a su hijo y sucesor, Felipe III, una deuda final de unos 100 millones de ducados.

La Ilustración

1700 - 1814

Posiciones/Politicas

Corregidor

1480

Los Reyes Católicos se apoyaron en los representantes de las ciudades para generalizar la figura del corregidor o lograr la preponderancia del Consejo Real, pero fueron logros puntuales, ya que desde el reinado de Isabel y Fernando las Cortes castellanas no volvieron a jugar un papel importante. Los monarcas evitaron convocarlas y trataron de conseguir ingresos regulares suficientes con impuestos indirectos (como la alcabala, que gravaba las transacciones comerciales) para evitar la petición de subsidios a las Cortes.

A partir del reinado de los RRCC, los corregidores se convirtieron en piezas permanentes y estratégicamente colocadas de la gobernación del reino castellano, y limitaron la autonomía de los regidores -los “veinticuatros”-, llegando a actuar como gobernadores provinciales.

Diplomacia (Embajadores)

1490

La diplomacia (red de embajadores). España fue la primera potencia europea que estableció una red diplomática realmente eficaz, con embajadores permanentes.

Un ejército moderno, con predominio de la infantería frente a la caballería feudal, con apoyo artillero, arcabuceros y mosqueteros. Durante la época de los RRCC aparecieron nuevas unidades en el ejército, que probaron su competencia en las Guerras de Italia: los tercios (piqueros, arcabuceros y mosqueteros). Los tercios dominaron los enfrentamientos bélicos hasta mediados del siglo XVII (1643, derrota de Rocroi).

Moriscos

1502

Las minorías mudéjares, tras la caída del Reino Nazarí, a los musulmanes se les permite conservar su cultura, su religión, sus bienes, etc., como se observa en la Pragmática de 14 de febrero de 1502 (Pragmática de conversión forzosa) y existe una importante comunidad en Granada y en el levante peninsular como se observa en la expulsión de los moriscos en 1609. Esa población era fundamentalmente agrícola. Se produce con los mudéjares lo mismo que con los judíos, es decir, conversiones forzosas mediante el bautismo. Los moriscos serán cristianos convertidos a la fuerza que no pierden su identidad, diferentes a las poblaciones cristianas judaizantes.

Iluminados

1557

Cristianos que creían que mediante la oración podían llegar a un estado tan perfecto, que no necesitaban practicar los sacramentos ni las buenas obras, y se sentían libres de pecado independientemente de sus actos.