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Sus "Cuatro amores"

1872 - 2014

El Carisma orionita suele ser sintetizado en la expresión de “los cuatro grandes amores de Don Orione”, que marcaron el ritmo de los latidos de su corazón: Jesús, María, el Papa, las almas.

"Es necesario Jesús. Jesús todos los días y no fuera de nosotros, sino en nosotros; y no sólo espiritualmente, sino sacramentalmente."

"Virgen Santísima, a la cual nadie ha recurrido en vano, danos fuerza, danos el querer aquello que Dios quiere de nosotros"

"Amemos a la Santa Iglesia con todo nuestro ser y teniendo siempre como nuestras todas las doctrinas suyas y de su Jefe visible, el Papa"

"No saber ver ni amar en el mundo más que las almas de nuestros hermanos... Todas son amadas por Cristo, por todas Cristo ha muerto"

Don orione

1872 - 1940

La Familia Orionita

El sacerdote Luis Orione (1872-1940) supo descubrir a Jesús en el más pobre y desamparado. “Ver y sentir a Cristo en el hombre”, esa fue su mirada y sentimiento más profundo; y su opción de vida: ser “un corazón grande y generoso capaz de llegar a todos los dolores y a todas las lágrimas”

A fin de realizar esta misión tan evangélica y testimonial, fundó la Pequeña Obra de la Divina Providencia, para que Religiosos y Laicos, unidos en un mismo camino, marcharan a la cabeza de los tiempos, en pos de transformar el mundo hacia una sociedad más humana.

Hoy, la Familia Orionita, frente a los desafíos de este tiempo, y convencida que “sólo la Caridad salvará al mundo”, pone su mayor esfuerzo en hacer de cada una de sus comunidades y obras, auténticos “faros de civilización” en medio del pueblo; sobre todo, entre los más pobres, en quienes resplandece la imagen de Dios.

Así, cada sacerdote, religiosa, médico, educador, joven voluntario, cada persona con discapacidad, niño, trabajador o amigo de la Obra –todos y cada uno– son la expresión viva y comunitaria de este carisma que el Señor confió a Don Orione, para ir a los últimos en nombre de la Iglesia.

Algunos datos biográficos

1872 - 2004

1872 - 23 de junio: nace en Pontecurone (Italia) y al día siguiente es bautizado.

1885 - 4 de septiembre: ingresa al convento franciscano de Voghera, de donde saldrá al año siguiente a causa de una grave enfermedad.

1886 - 4 de octubre: entra al Oratorio de Valdocco, allí conoce a Don Bosco.

1889 - 16 de octubre: ingresa en el Seminario de Tortona.

1892 - 3 de julio: inaugura el Oratorio "San Luis", como fruto de su actividad entre los niños y jóvenes.

1893 - 15 de octubre: abre un pequeño colegio en el barrio San Bernardino.

1895 - 13 de abril: es ordenado Sacerdote.

1899 - 30 de julio: impone los hábitos a los primeros Ermitaños de la Divina Providencia.

1903 - 21 de marzo: su obispo, Monseñor Bandi, le concede la aprobación diocesana a su obra.

1909 - 4 de enero: viaja a Sicilia para ayudar a las víctimas del terremoto de Messina; más tarde es nombrado por el Papa Pío X como Vicario General de esa diócesis.

1912 - 19 de abril: emite los votos perpetuos en manos del Papa San Pio X.

1913 - diciembre: parten los primeros misioneros para Brasil.

1915 - 29 de junio: funda la congregación de las Pequeñas Hermanas de la Caridad, y abre el primer Pequeño Cottolengo en Ameno (Italia).

1921 - 13 de noviembre: llega por primera vez a Argentina, procedente de Brasil, y acepta una iglesia en Victoria en la que encuentra una imagen de la Virgen de la Guardia.

1922 - 12 de febrero: inaugura oficialmente en Victoria la primer casa en Argentina.

1922 - 4 de julio: regresa a Italia.

1924 - 19 de marzo: funda el Pequeño Cottolengo genovés.

1931 - 29 de agosto: inaugura el Santuario de la Virgen de la Guardia en Tortona.

1934 - 24 de septiembre: llega por segunda vez a Argentina, en ocasión del Congreso Eucarístico Internacional, en compañía del Legado Papal, Eugenio Pacelli, luego Pío XII.

1935 - 28 de abril: coloca la piedra fundamental del Pequeño Cottolengo Argentino en Claypole.

1937 - 24 de agosto: regresa a Italia.

1940 - 8 de marzo: pronuncia sus ultimas "Buenas Noches" en la Casa Madre.

1940 - 9 de marzo: sale para San Remo.

1940 - 12 de marzo: última Santa Misa y último telegrama al Papa. A las 22:45 muere.

1965 - 10 de marzo: el cuerpo de Don Orione es descubierto y hallado incorrupto.

1980 - 26 de octubre: es beatificado por el Papa Juan Pablo II.

1984 - octubre: llega por tercera vez a la Argentina, ya no vivo, sino a través de su corazón que es traido en un relicario especial, para recorrer todas las comunidades.

2000 - 29 de agosto: llega definitivamente a la Argentina el corazón de Don Orione, para ser colocado en el Cottolengo de Claypole.

2003 - 7 de julio: promulgación del Decreto que reconoce un milagro atribuido a la intercesión del Beato Don Luis Orione.

2004 - 19 de febrero: Juan Pablo II anuncia durante el Concistorio de Cardenales que el domingo 16 de mayo proclamará santo a Don Luis Orione

2004 - 16 de mayo: Don Luis Orione es canonizado por Juan Pablo II en la Plaza San Pedro de Roma.

San Luis Orione

1921 - 1922

San Luis Orione

Don Orione fue un sacerdote que dedicó su vida entera a amar y servir a Dios en los humildes, en los más pobres y desposeídos. "Sólo la caridad salvará al mundo" fue la convicción que marcó su vida; una caridad necesaria y urgente para "llenar los surcos que el odio y el egoísmo han abierto en la tierra". Esta certeza lo llevó a fundar la Pequeña Obra de la Divina Providencia (1903), congregación que se extendió en su Italia natal y en tierras de misión, entre ellas Argentina, que visitó por primera vez entre 1921 y 1922.

Los milagros de Don Orione

1990 - 2014

La hija Isaura
Cuando Gabriella me comunicó el diagnóstico del tumor hecho en el San Rafael, el último del año 1990… al día siguiente fui al santuario de la Virgen de la Guardia, en Tortona; pasé directamente a la urna de Don Orione, ante la cual hice esta súplica: Sé que papá está muy grave; Don Orione, si puedes, pide al Señor que nos lo deje todavía un poco más. Todos nosotros hemos tenido siempre confianza y confidencia con Don Orione, siguiendo el ejemplo de papá y mamá.

Su canonización

2004 - 2014

Después de pasar toda la noche en vela y soportar el impiadoso frío, la madrugada del domingo nos encontraba reunidos en cada comunidad para ver en directo la misa de la canonización en Roma.

Todos teníamos el corazoncito puesto ahí, queriendo latir a la par de quienes tenían el enorme privilegio de representarnos en aquella jornada histórica.

Los ojos que antes se habían sostenido a fuerza de mate y café, ahora estaban más grandes que nunca, como para no perder ni una sola de las imágenes que llegaban desde la plaza San Pedro.

Nuestros oídos, atentos para escuchar de boca del entonces Papa Juan Pablo II que Don Orione ya era santo, así de clarito y con todas las letras.

Y nos ganaba la emoción, por eso aplaudíamos y nos abrazábamos porque, de verdad, era un acontecimiento que tanto habíamos esperado.

Por la tarde, ya un poco más descansados, nos volvía- mos a encontrar en cada casa orionita para la celebración, era el momento de la acción de gracias.

En el Cottolengo de Claypole, allí donde todos los días del año está la reliquia del Corazón de Don Orione, también había festejo y grande, tanto como la multitud congregada.

Esa casa tan soñada por el Fundador, donde él mismo sembró la semilla de nueva humanidad en tierra tan fértil, en medio de aquella tarde gris de mayo, se llenó de luz. La luz de tantos rostros felices, pero también aquélla del Corazón incansable de quien hizo de su vida un canto de amor y servicio a Jesús en la persona de los más pequeños y pobres.

Así, la santidad de Don Orione quedó reconocida por la Iglesia un 16 de mayo de 2004.

Sin embargo, quienes pudimos conocer de algún modo el espíritu que dejó impreso en su Obra, nunca tuvimos dudas que ya era santo, como tampoco dudamos del legado importante que nos dejó, del camino que nos toca continuar.

Será por eso, que su Corazón sigue latiendo entre nosotros.